En noviembre de 1962 la ciudad aún trataba de reponerse de los acontecimientos vividos en la primavera anterior. Un estallido social que habían comenzado los viñistas del marco del jerez y semanas después se extendería al gremio de la construcción, introdujeron a la ciudad en un tiempo de crispación, silencios, represión y lucha contra las injustas condiciones laborales. Lo vivido en Jerez no fue sino un capítulo más de la ola de protestas que se propagaron por un país que sufría en aquel momento una dura crisis económica, y que se habían iniciado en las minas asturianas. Por vez primera el Régimen franquista tuvo una seria contestación en la calle, pero aunque las autoridades del momento respondieron primero con una dura represión, luego se afanaron en llegar a acuerdos y aceptaron muchas de aquellas reivindicaciones laborales. En Jerez la prensa informó poco y mal sobre lo acontecido acatando las directrices emitidas desde la capital del país, pero también por la propia y desconocida guerra que mantenían las dos publicaciones que se editaban en la ciudad: el diario ‘Ayer’ en plena decadencia, y el emergente semanario “La Voz del Sur’ que aspiraba a ocupar su lugar. Meses después en la ciudad se solapaban los rescoldos de aquel descontento social latente con una aparente normalidad, y en ese escenario hay que enmarcar los ecos de un olvidado viaje cuyos protagonistas llegaron a Jerez aquel frío mes de noviembre. Nos referimos a Santiago Guillén y Antonio Veciana, dos jóvenes que habían culminado un viaje alrededor del mundo en moto, concretamente una Vespa a la que llamaron Dulcinea (en la foto), y que el mismo Salvador Dalí había decorado y firmado. Ese viaje, una vez finalizado, dio lugar a la edición de un libro, ‘En 79 días. Vuelta al mundo en Vespa’ (Cie-Dossat, 2005), que es un evidente homenaje a Julío Verne. Esta edición es hoy una rareza bibliográfica y a la vez prueba de que además de las crónicas de los alabados viajes en moto de Ted Simon (‘Los viajes de Jupiter’. Interfolio Libros, 2009), Herbert Tichy (‘Hacia el trono de los dioses’. Altair, 2012), o más recientemente y entre los españoles, el admirado Mikel Silvestre (‘Diario de un nómada’, 2015), hoy considerados referencias de la mejor literatura viajera, esta pareja de aventureros había plasmado también la suya en una no menos interesante historia impresa. En Jerez estuvieron apenas veinticuatro horas para presentar aquel libro, siendo recibidos por el entonces alcalde de la ciudad Tomás García Figueras. La prensa del momento en esta ocasión sí hizo un gran seguimiento de esta noticia, algo que no ocurrió con los acontecimientos sociales vividos en la ciudad unos pocos meses antes. Todo un síntoma sin duda, de por dónde iba la libertad de prensa en aquellos primeros años de la década. Ramón Clavijo Provencio.
LABERINTO 1873
Una biblioteca es lo más parecido a un laberinto, un laberinto lleno de libros, de mundos por descubrir.En homenaje a las bibliotecas y a la lectura , preside la cabecera de este blog un dibujo del pintor jerezano Carlos Crespo Lainez: "Noche de lectura".
LECTORES SIN REMEDIO
viernes, 30 de octubre de 2026
VANITAS
Esta mañana me crucé con el tomo 27 de la enciclopedia Espasa, el que recoge las entradas desde GUB hasta HN. El pobre daba pena. Las pastas hinchadas, con algunos desgarros, descuadernado… Un cristo. Yo conocía a toda su familia de mi época de estudiante y no pude por menos que acercarme a él y preguntarle qué le había pasado. “Una tragedia –se lamentaba amargamente– ¡Qué desgracia! Llevábamos en aquella casa, en nuestra estantería de toda la vida, años y años de exposición, de adorno. Hasta que un día decidieron prescindir de nuestros servicios. “Necesitamos este testero para poner la mesa y el ordenador del niño”. Ni dos días duramos. Una noche nos vimos todos en el contenedor de la basura. Unos individuos que pasaban por allí comentaron que podrían llevarse algunos tomos para la chimenea porque el papel arde muy bien. Yo pude salvarme oculto entre la inmundicia y la basura, pero con los daños que ya ves. Y ahora vago por las calles, me oculto tras algún árbol cuando noto el peligro… ¡Con lo que nosotros hemos sido! “La Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana”, era nuestro título. Solo nos faltaba que nos concedieran la grandeza de España –recordaba con tristeza–. Y mírame ahora.” Y lo vi alejarse renqueante, cojeando, perdiendo hojas a cada paso que daba. Es carne de cañón –pensé. En una de estas noches terminará en un fuego que mitigará el frío de unos individuos, quienes no sabrán nunca que estaban quemando la mejor enciclopedia que vieron los tiempos de la letra impresa. José López Romero.
viernes, 16 de octubre de 2026
LITERATURA 0,0
Afirmaba Juan Benet hace años en una entrevista que “es el público el que dicta el gusto cultural, y a medida que el público va siendo más extenso, el gusto es, por fuerza, más mediocre” (“Babelia”, 15 de agosto de 1992). Una afirmación que, como casi todas, puede ser discutible, pero que el paso del tiempo lejos de quitarle la razón, se la ha ido dando con creces. Porque, si la aplicamos al terreno literario, podemos observar que se ha consolidado en el mercado narrativo un tipo de novela al que, como las bebidas 0,0 le han quitado el elemento o componente que les daba el sabor auténtico y lo han sustituido por otros aditamentos o “potenciadores” de un sabor que en nada se parece al original sino, muy al contrario, convierte a la novela-bebida en algo insulso o insípido. Esos “potenciadores” no hacen más que halagar el paladar del consumidor que no busca la exquisitez de lo genuino, sino el consumo masivo del producto con el menor daño anímico, sin conflictos. Es decir, y citando de nuevo a Benet: “el gusto” lector se vuelve “mediocre”. Y esta tendencia o corriente lo han visto muy bien los editores y algunos autores, que han aprovechado el tirón para comercializar productos que hacen pasar por buena literatura, cuando en realidad no son más que sucedáneos. Pongamos un ejemplo: la exitosa ‘Hamnet” de la no menos exitosa Maggie O’Farrell. La novela está plagada de técnicas narrativas tomadas, como no podía ser de otra manera, de los géneros más populares de tipo folletinesco o del peor cine de Hollywood. Largas y repetitivas enumeraciones, repetición hasta el cansancio de estructuras, alargamiento pretendidamente dramático de diálogos, escenas que se ralentizan, otras que recuerdan las malas películas americanas, personajes estereotipados y reconocibles por el gusto lector de la masa y que “fruncen el ceño” un número incontable de veces. La película que de esta novela se ha hecho abundará sin duda en estas mismas técnicas para mayor disfrute de un espectador poco exigente. Y así las editoriales nos van colando sin el menor escrúpulo, porque al fin y al cabo son un negocio que debe dar beneficios, esa literatura 0,0 baja en calorías literarias, especialmente indicada para paladares blanditos y agradecidos que gustan del melodrama facilón y plañidero. Historias amables, aunque con un toque dramático, y si este aborda un problema social actual, mucho mejor. Y el producto está listo para que lo recomiende por tik-tok nuestro presidente. Toda una autoridad. Y así estamos. ¡Qué ruina! José López Romero.
GALARDONES TEÑIDOS DE MELANCOLÍA
No siempre es motivo de alegría la concesión de un determinado galardón literario a tal escritor o escritora, y más en España donde están desde hace años bajo la sombra de la duda. Pero durante estos últimos días nos llega la noticia de la concesión de dos premios de prestigio, que no pueden sino alegrar a cualquier buen lector. El primero es el Nacional de Narrativa a Julio Llamazares por ‘El viaje de mi padre’, un espléndido libro que escarba en la historia contemporánea de nuestro país y a la vez es una muestra de la mejor literatura viajera. Libro teñido de melancolía y que se inicia con el lamento del autor por no haber prestado más atención a su padre cuando le hablaba de su forzado periplo viajero por nuestro país motivado por la guerra. El Nobel de literatura a la canadiense Anne Carson también es una espléndida noticia. Me había enterado que la rumorología que precede a la concesión de este premio sobre los posibles candidatos y candidatas (entre los que también estaba Vila-Matas), apuntaba hacia la china Can Xue, por lo que pensé, tras el fugaz comentario de un amigo de que le habían dado el Nobel a una mujer sin especificar su nombre, que se refería a la mencionada escritora. Finalmente, la prensa me sacó de mi error y supe que era la canadiense, premio de Asturias 2020, la galardonada y de la que leí hace ya tanto tiempo aquel impactante ‘Nox’ (2010). Volví a sonreír como ya lo había hecho días antes con Llamazares. En Anne Carson también la melancolía se hace presente en su obra a la vez impregnada de la cultura clásica, y un ejemplo es el mencionado ‘Nox’, donde en torno a un poema de Catulo ahonda en los sentimientos que le provocaron la inesperada muerte de un hermano. Libros y poemarios de esta escritora canadiense que ahora, intuimos, se volverán a reeditar al hilo de este merecido reconocimiento de la Academia sueca. Ramón Clavijo Provencio
sábado, 3 de octubre de 2026
FERIA, FAMOSOS Y LIBROS
La Feria del Libro de Jerez, qué duda cabe, es hoy por hoy uno de los principales acontecimientos del calendario cultural de la ciudad. Considerada también una de las Ferias del Libro históricas de la provincia, junto a las de Cádiz y Algeciras, las tres integraron hace años una propuesta gestionada por la Diputación Provincial, que garantizaba, edición tras edición, la presencia de escritores y escritoras de relevancia además de proporcionar la infraestructura necesaria para las editoriales y libreros participantes. En Jerez fue la Plaza del Arenal la sede de sus ediciones que se prolongarían hasta finales de los años noventa. Luego aquello decayó por distintos motivos. La Diputación cedió el testigo de la gestión a los Ayuntamientos y a partir de ahí otras ferias, con mayor o menor éxito, empezaron a proliferar en casi todos los núcleos poblacionales de cierta relevancia de la provincia. Centrándonos en esta ciudad, esta segunda etapa fue una auténtica “travesía del desierto”, y estuvo muy condicionada por la falta de recursos y la búsqueda de un lugar adecuado para su celebración. De la plaza del Arenal se pasó a la Alameda Cristina, luego a la del Banco y tras años de peregrinaje sin sentido recaló en los Claustros de Santo Domingo, inaugurándose con ello una tercera y, esperemos, definitiva etapa que es en la que nos encontramos. Los inicios fueron titubeantes y muchos no creyeron en el proyecto centralizado en los Claustros tras unas primeras ediciones más que discretas. Finalmente, estos iniciales titubeos en la nueva sede afortunadamente pasaron y en estos momentos, más allá de los medios disponibles (siempre mejorables), nadie discute su idoneidad. Ahora, en cambio, lo que está bajo el foco es la programación, como debe ser. Llegados a este punto debemos decir que no se entiende que una Feria del Libro histórica como la de Jerez, carezca de un responsable de la misma, llámese Gerente o Director/ra, como cualquier Feria que se precie. A la programación y gestión hay que ponerle cara, y más en ediciones como la presente que gira en torno al centenario de José Manuel Caballero Bonald, y donde los “cabezas de cartel”, léase Juan del Val, Sonsoles Onega o Vicente Vallés (todos pertenecientes al grupo Atresmedia-Planeta), no son precisamente, desde nuestro punto de vista, los más idóneos como acompañantes del ilustre jerezano. No dudamos del tirón popular de esta nueva edición, pero también debemos decir que cuando la terna de autores de peso literario en el centenario de Bonald queda reducida a Enrique Vila-Matas y a García Montero y se cede el protagonismo a figuras famosas en las plataformas televisivas pero nada prestigiadas en el campo de la literatura, algo falla en la propuesta. Ramón Clavijo Provencio.
MAQUIAVELO
“Un príncipe no tiene por qué preocuparse de mantener su palabra. Para Maquiavelo, un príncipe eficaz tiene que «aprender a no ser bueno». Lo más importante es mantenerse en el poder, y prácticamente todo aquello que sirva a tal propósito es aceptable. No sorprende, pues, la fama adquirida por El príncipe, el libro en el que explica detalladamente todo esto, desde su publicación en 1532. Algunas personas lo consideran un libro malévolo o, en el mejor de los casos, un manual para gánsteres; otros piensan que es el retrato más fiel de cómo funciona realmente la política. Aunque solo algunos lo admiten, muchos políticos actuales lo leen (revelando con ello que quizá están poniendo en práctica sus principios).” Esta cita (perdón por su extensión) está recogida del libro ‘Una pequeña historia de la filosofía’, cuyo autor es Nigel Warburton, editado por Galaxia Gutenberg en 2013. Han pasado trece años y estas palabras no han perdido vigencia alguna, al menos en nuestro país. Ni que decir tiene que Maquiavelo, como suele pasar con mentes privilegiadas, conocía a la perfección el alma humana, sus miserias y sus ambiciones desmedidas y también sabía que la historia, para desastre y condena de la Humanidad, termina por repetirse una y otra vez. Lo importante es mantenerse en el poder a toda costa, incluso por procedimientos tan expeditivos como el asesinato, que puso en práctica César Borgia, a quien tanto llegó a admirar el propio Nicolás. Hoy, sin llegar a métodos tan radicales, los gánsteres utilizan las cloacas del Estado. Cuestión de escrúpulos, pero el mismo fin. José López Romero.
jueves, 27 de agosto de 2026
LECTURAS DE VERANO III
Las ignorancias
Javier
Velaza. Visor, 2025.
El
XXXVII Premio Loewe (2025) es un poemario deslumbrante. Partiendo de los
principios filosóficos de Gorgias (poema introductor), el libro se distribuye
en las tres partes marcadas por aquellos. Poemas en los que se celebran las
ignorancias, ya sean científicas y cómo estas se convierten en metáforas del
ser humano (“Problemas algebraicos”, “Fotónica”), o las lenguas, pues Javier
Velaza no puede prescindir de su vocación filológica (“Lenguas antiguas”,
“Idioma”). Pero la variedad temática va más allá. Algunos insisten en la
ignorancia como esencia humana, de ahí el título del poemario (“De todas las
maneras de ignorar”, “Coalemo”); y otros, como “Único”, son excelentes poemas
de amor. Para degustar la poesía. J.L.R.
Mort Cinder
Alberto Breccia/Héctor G. Oesterheld. Astiberri, 2025
sábado, 1 de agosto de 2026
LECTURAS DE VERANO II
La era de los embusteros
Liu
Zhenyun. Siglo XXI, 2020.
Liu
Zhenyun (mayo, 1958) es un prolífico escritor chino. Como guionista ha
colaborado en la adaptación de algunas de sus novelas al cine. En ‘La era de
los embusteros’ combina tres historias que tendrán un final en el que las tres
finalmente se unen. Y más que embusteros hoy los denominaríamos corruptos, pues
buena parte de sus personajes se dedican a la política, de ahí que se pueda
hacer una lectura de esta novela en clave muy actual, porque al negocio de
comisiones y tráfico de influencias para la realización de obras públicas, se
añaden la intervención de chicas de compañía que muestran un talante bastante
emprendedor, como la protagonista de la primera parte Niu Xiaoli, con la
comienza todo el entramado narrativo. Muy interesante. J.L.R.
Qué quedará de nosotros
Desde la publicación de
‘La pregunta de sus ojos’, novela que consiguió el favor de público y crítica y
que contó con una magnífica versión cinematográfica, este autor sigue
confirmando a cada nueva historia, su enorme talento literario y la maestría de
hacer universales asuntos que están ubicados en un entorno geográfico concreto,
Argentina. Ahora con esta novela vuelve a presentarnos una cautivadora historia
con el trasfondo de la guerra de las Malvinas y que, pese a parecer ajena a la
realidad de nuestro país, logra convertir los miedos, sufrimientos y sueños de
unos jóvenes y desamparados soldados argentinos enviados sin preparación ni
experiencia a defender aquellas islas recién conquistadas por la fuerza, en una
vibrante lección de literatura. R.C.P.









