La Feria del Libro de Jerez, qué duda cabe, es hoy por hoy uno de los principales acontecimientos del calendario cultural de la ciudad. Considerada también una de las Ferias del Libro históricas de la provincia, junto a las de Cádiz y Algeciras, las tres integraron hace años una propuesta gestionada por la Diputación Provincial, que garantizaba, edición tras edición, la presencia de escritores y escritoras de relevancia además de proporcionar la infraestructura necesaria para las editoriales y libreros participantes. En Jerez fue la Plaza del Arenal la sede de sus ediciones que se prolongarían hasta finales de los años noventa. Luego aquello decayó por distintos motivos. La Diputación cedió el testigo de la gestión a los Ayuntamientos y a partir de ahí otras ferias, con mayor o menor éxito, empezaron a proliferar en casi todos los núcleos poblacionales de cierta relevancia de la provincia. Centrándonos en esta ciudad, esta segunda etapa fue una auténtica “travesía del desierto”, y estuvo muy condicionada por la falta de recursos y la búsqueda de un lugar adecuado para su celebración. De la plaza del Arenal se pasó a la Alameda Cristina, luego a la del Banco y tras años de peregrinaje sin sentido recaló en los Claustros de Santo Domingo, inaugurándose con ello una tercera y, esperemos, definitiva etapa que es en la que nos encontramos. Los inicios fueron titubeantes y muchos no creyeron en el proyecto centralizado en los Claustros tras unas primeras ediciones más que discretas. Finalmente, estos iniciales titubeos en la nueva sede afortunadamente pasaron y en estos momentos, más allá de los medios disponibles (siempre mejorables), nadie discute su idoneidad. Ahora, en cambio, lo que está bajo el foco es la programación, como debe ser. Llegados a este punto debemos decir que no se entiende que una Feria del Libro histórica como la de Jerez, carezca de un responsable de la misma, llámese Gerente o Director/ra, como cualquier Feria que se precie. A la programación y gestión hay que ponerle cara, y más en ediciones como la presente que gira en torno al centenario de José Manuel Caballero Bonald, y donde los “cabezas de cartel”, léase Juan del Val, Sonsoles Onega o Vicente Vallés (todos pertenecientes al grupo Atresmedia-Planeta), no son precisamente, desde nuestro punto de vista, los más idóneos como acompañantes del ilustre jerezano. No dudamos del tirón popular de esta nueva edición, pero también debemos decir que cuando la terna de autores de peso literario en el centenario de Bonald queda reducida a Enrique Vila-Matas y a García Montero y se cede el protagonismo a figuras famosas en las plataformas televisivas pero nada prestigiadas en el campo de la literatura, algo falla en la propuesta. Ramón Clavijo Provencio.
LABERINTO 1873
Una biblioteca es lo más parecido a un laberinto, un laberinto lleno de libros, de mundos por descubrir.En homenaje a las bibliotecas y a la lectura , preside la cabecera de este blog un dibujo del pintor jerezano Carlos Crespo Lainez: "Noche de lectura".
LECTORES SIN REMEDIO
sábado, 3 de octubre de 2026
MAQUIAVELO
“Un príncipe no tiene por qué preocuparse de mantener su palabra. Para Maquiavelo, un príncipe eficaz tiene que «aprender a no ser bueno». Lo más importante es mantenerse en el poder, y prácticamente todo aquello que sirva a tal propósito es aceptable. No sorprende, pues, la fama adquirida por El príncipe, el libro en el que explica detalladamente todo esto, desde su publicación en 1532. Algunas personas lo consideran un libro malévolo o, en el mejor de los casos, un manual para gánsteres; otros piensan que es el retrato más fiel de cómo funciona realmente la política. Aunque solo algunos lo admiten, muchos políticos actuales lo leen (revelando con ello que quizá están poniendo en práctica sus principios).” Esta cita (perdón por su extensión) está recogida del libro ‘Una pequeña historia de la filosofía’, cuyo autor es Nigel Warburton, editado por Galaxia Gutenberg en 2013. Han pasado trece años y estas palabras no han perdido vigencia alguna, al menos en nuestro país. Ni que decir tiene que Maquiavelo, como suele pasar con mentes privilegiadas, conocía a la perfección el alma humana, sus miserias y sus ambiciones desmedidas y también sabía que la historia, para desastre y condena de la Humanidad, termina por repetirse una y otra vez. Lo importante es mantenerse en el poder a toda costa, incluso por procedimientos tan expeditivos como el asesinato, que puso en práctica César Borgia, a quien tanto llegó a admirar el propio Nicolás. Hoy, sin llegar a métodos tan radicales, los gánsteres utilizan las cloacas del Estado. Cuestión de escrúpulos, pero el mismo fin. José López Romero.
jueves, 27 de agosto de 2026
LECTURAS DE VERANO III
Las ignorancias
Javier
Velaza. Visor, 2025.
El
XXXVII Premio Loewe (2025) es un poemario deslumbrante. Partiendo de los
principios filosóficos de Gorgias (poema introductor), el libro se distribuye
en las tres partes marcadas por aquellos. Poemas en los que se celebran las
ignorancias, ya sean científicas y cómo estas se convierten en metáforas del
ser humano (“Problemas algebraicos”, “Fotónica”), o las lenguas, pues Javier
Velaza no puede prescindir de su vocación filológica (“Lenguas antiguas”,
“Idioma”). Pero la variedad temática va más allá. Algunos insisten en la
ignorancia como esencia humana, de ahí el título del poemario (“De todas las
maneras de ignorar”, “Coalemo”); y otros, como “Único”, son excelentes poemas
de amor. Para degustar la poesía. J.L.R.
Mort Cinder
Alberto Breccia/Héctor G. Oesterheld. Astiberri, 2025
sábado, 1 de agosto de 2026
LECTURAS DE VERANO II
La era de los embusteros
Liu
Zhenyun. Siglo XXI, 2020.
Liu
Zhenyun (mayo, 1958) es un prolífico escritor chino. Como guionista ha
colaborado en la adaptación de algunas de sus novelas al cine. En ‘La era de
los embusteros’ combina tres historias que tendrán un final en el que las tres
finalmente se unen. Y más que embusteros hoy los denominaríamos corruptos, pues
buena parte de sus personajes se dedican a la política, de ahí que se pueda
hacer una lectura de esta novela en clave muy actual, porque al negocio de
comisiones y tráfico de influencias para la realización de obras públicas, se
añaden la intervención de chicas de compañía que muestran un talante bastante
emprendedor, como la protagonista de la primera parte Niu Xiaoli, con la
comienza todo el entramado narrativo. Muy interesante. J.L.R.
Qué quedará de nosotros
Desde la publicación de
‘La pregunta de sus ojos’, novela que consiguió el favor de público y crítica y
que contó con una magnífica versión cinematográfica, este autor sigue
confirmando a cada nueva historia, su enorme talento literario y la maestría de
hacer universales asuntos que están ubicados en un entorno geográfico concreto,
Argentina. Ahora con esta novela vuelve a presentarnos una cautivadora historia
con el trasfondo de la guerra de las Malvinas y que, pese a parecer ajena a la
realidad de nuestro país, logra convertir los miedos, sufrimientos y sueños de
unos jóvenes y desamparados soldados argentinos enviados sin preparación ni
experiencia a defender aquellas islas recién conquistadas por la fuerza, en una
vibrante lección de literatura. R.C.P.
jueves, 9 de julio de 2026
LECTURAS DE VERANO I
Con nadie. Vida y destino del general Campins
Lorenzo Silva. Destino,
2026
Además de sus
espléndidos libros de viajes y, por supuesto, la serie policíaca de Bevilacqua
y Chamorro, sus incursiones en la novela histórica también son destacables.
Ahora vuelve al género histórico con esta biografía novelada de un tan
fascinante como poco conocido personaje, el general Campins. El resultado es un
libro de los que merece la pena leerse. Con un estilo sobrio y gran acierto en
las recreaciones de los pasajes más relevantes en la vida azarosa de este
general, lo seguiremos desde el Rif en Marruecos hasta su trágico final, cuando
tras alinearse con el golpe franquista de julio del 36, sus discrepancias con
otros mandos militares precipitaron su condena a muerte. R.C.P.
Olga
Merino. Alfaguara, 2020.
Olga
Merino (Barcelona, 1965) es, en mi opinión, una de las novelistas más
importantes y de mayor calidad del panorama actual de la narrativa española.
Nada tiene que envidiarle a nadie. Con cinco novelas publicadas (cinco o
incluso menos bastan para reconocer a una excelente escritora), con ‘La
forastera’ obtuvo el Premio de la RAE de 2020. Con un estilo poderoso, crudo,
con un dominio de la descripción y la narración, Merino nos presenta a Angie,
la narradora-protagonista, que termina por refugiarse, huyendo de un pasado
tormentoso en Inglaterra, en su pueblo natal. Un espacio inhóspito, lleno de
personajes fracasados que aún arrastran el peso de su historia. Magnífica.
¡Cuidado! Merino crea adicción. J.L.R.
viernes, 19 de junio de 2026
JEREZ EN TRES SAGAS POLICÍACAS
Desde siempre la novela policíaca ha gozado del favor popular. Ya desde sus lejanos orígenes en las páginas de la prensa decimonónica o en los folletines impresos en papel barato, logró ser una vía de escape y ocio para un creciente número de lectores. Lo cierto es que desde Poe y su genial invención de Auguste Dupin, considerado el primer detective de la historia de la literatura, hasta la novela enigma inglesa, en la que Agatha Christie, Conan Doyle o Chesterton dejaron profunda huella, la novela policíaca fue adaptándose a la sociedad del momento y transformándose con esta, para seguir por encima de modas y costumbres atrayendo a un cada vez mayor número de adeptos. Luego llegaría la novela negra, un giro que Dashiell Hammett, Raymond Chandler y otros escritores norteamericanos le dan a lo policíaco al final del primer tercio del siglo XX, y que viene a demostrar que este subgénero literario ha ido mutando a lo largo de los años hasta el momento presente, aunque manteniendo algunas señas de identidad irrenunciables como un protagonista carismático, un misterio por resolver y un trasfondo social que siempre influye en el devenir de la trama. Sin embargo, este subgénero ha arrastrado una fama de menor, y eso que algunos de los autores y autoras hasta aquí mencionados desdicen esa asentada opinión a la vez que otros siguen prestigiando el género como Benjamín Black, Henning Mankel, Petros Markaris, Patricia Highsmith, entre otros muchos. Quizás esa poca valoración de las historias policíacas haya sido más evidente en nuestro país que en Europa o Norteamérica, donde solo hasta bien entrado el siglo pasado algunos escritores y escritoras de renombre sintieron la tentación de navegar por el género, y nos referimos en este caso a Emilia Pardo Bazán con su detective Selva o Wenceslao Fernández Flórez con el excéntrico inspector Ring.
Luego
vendrían García Pavón, Vázquez Montalbán, Tomás Salvador, Francisco González
Ledesma, Alicia Jiménez Bartlett, Lorenzo Silva y tantos otros. Lo cierto es
que hoy la eclosión de lo policíaco en el universo literario es evidente y
pocos autores se resisten a aventurarse por sus claves y entresijos.
En la provincia de Cádiz, sobre
todo en la capital, este subgénero
también ha ido desde hace unos años incorporando autores que van acaparando la atención de los lectores, como
es el caso de Benito Olmo con su saga gaditana protagonizada por el detective
Bianquetti o el malogrado Rasero Balón con su genial Benito Bran, quizás los
más representativos entre un numeroso elenco. ¿Pero y en Jerez?
Aunque pueda sorprender existen tres sagas literarias escritas por autores de esta ciudad y que teniendo a Jerez como escenario, desde hace unos años vienen captando un número nada despreciable de seguidores.
La primera, cronológicamente, surge de una manera inesperada cuando el profesor José López Romero y el bibliotecario municipal Ramón Clavijo Provencio, con una larga bibliografía a sus espaldas en el campo de la investigación histórica, deciden colaborar pero esta vez en el campo de la ficción, para hurgar en un hecho histórico que aún levanta gran interés en la ciudad como es la primera Campaña de Excavaciones en Asta Regia en busca de Tartessos, por parte del arqueólogo Manuel Esteve Guerrero en 1942. Fue entonces cuando decidieron que su novela, aparte del componente histórico debería seguir las pautas del género policíaco, y en 2013 se publicaba ‘Asta Regia’, en la que el protagonista principal es el arqueólogo mencionado aunque en el libro aparece otro personaje, el inspector Castilla, que adquiere especial relevancia. El éxito de esta novela que tiene desde su aparición tres ediciones y numerosas reimpresiones, hizo que los autores decidieran continuar, ya en forma de saga, con una serie de novelas protagonizadas por dicho inspector y que seguirían las mismas pautas de la primera: un hecho luctuoso y violento en el Jerez de la posguerra dará pie a una investigación policíaca que trascurre paralela a unos hechos históricos no solo relevantes a nivel local, sino nacional. Y a partir de ahí la serie “Inspector Castilla” (Primero publicada por el sello Canto y Cuento y luego por Luna Nueva Libros), la integran ya cinco libros (‘La ciudad que no sueña’, ‘Operación estraperlo’, ‘Juego de marionetas’ y ‘¡Vigilad a Fleming!’ ), el último publicado en abril de 2025, y sigue acumulando lectores y críticas favorables en medios tan reputados como la revista nacional especializada en el género ‘Solo Novela Negra’ (Barcelona) o en catálogos como el del Grupo de Investigación Bibliográfica de AMESDE (Madrid) sobre Narrativa sobre la Guerra Civil y el franquismo.
Cuando en 2014 se falla el V
Premio de abogados de Novela 2014, auspiciado por el Consejo General de la
Abogacía, la Mutualidad de la Abogacía y la editorial Martínez Roca, tampoco
entonces el autor de la novela galardonada, el abogado jerezano Juan Pedro
Cosano Alarcón, tenía claro que su novela fuera a ser el principio de una saga
literaria. Cosano por entonces ya había publicado otra novela, en este caso
histórica, que tuvo cierta repercusión, ‘Hispania’, pero qué duda cabe que el
premio mencionado a su libro ‘El abogado de pobres’ de tintes histórico
policíaco judicial, le dio a la mencionada novela una proyección mediática
enorme.
La buena respuesta del público lector y de la crítica sobre las andanzas del abogado Pedro de Alemán y Camacho en el Jerez dieciochesco (la trama se sitúa en 1752), y la imagen de la ciudad captada de manera brillante fruto de un arduo trabajo de documentación, hasta el punto de que se convierte en otro protagonista de la novela, sin duda influirían en la decisión de Cosano en seguir con las andanzas de su afortunado personaje. Lo cierto es que dos nuevas novelas se editaron en los siguientes años: ‘Llamé al cielo y no me oyó’ (2015) y ‘Las monedas de los 24’ (2017) todas publicadas por el sello del Grupo Planeta ‘Ediciones Martínez Roca’. Sobre la continuidad de las aventuras de este abogado y , hasta cierto punto, detective en el siglo XVIII jerezano, no se tienen noticias pero de lo que no tenemos dudas es de que serían muy bien recibidas.
En octubre de 2021 un nuevo escritor se incorporaba a la hasta ese momento corta relación de autores locales que transitan por la novela policíaca en sus múltiples variantes, era Antonio Rojo Corrales que bajo el sello del editor José Mateos, y dentro su colección “La novela jerezana”, publica ‘Un Rocio sangriento’. Esta novela no tiene el fuerte componente histórico de las anteriores series mencionadas de López/Clavijo y Cosano, pues la acción se desarrolla en el Jerez contemporáneo, pero inaugura una saga que tiene la particularidad de situar la resolución de un hecho violento en momentos temporales tan singulares de la ciudad como los que corresponde a su ciclo festivo. En esa primera novela Rojo da a conocer a los principales protagonistas de su serie que seguirán en entregas posteriores; el inspector Santi Álvarez y la jueza Isa Montesinos. Si en esta primera novela la trama se articulaba en torno a la romería del Rocio, las siguientes (ya bajo el sello de la editorial de La Luna Nueva Libros) siguen la misma pauta: una serie de sangrientos sucesos alteran la vida ciudadana en plena efervescencia festiva (‘Zambomba’ 2022 y ‘Aires de Feria’ 2025), por lo que el equipo del inspector Santi Álvarez debe intervenir antes de que estos grandes eventos se vean seriamente salpicados y se desate el pánico colectivo.
Tres
series policíacas de autores de aquí, y que reflejan Jerez desde distintas
perspectivas convirtiendo la ciudad en una protagonista más: el vital Jerez
dieciochesco de Pedro Alemán, la oscura ciudad de la posguerra del inspector
Castilla o ese Jerez contemporáneo festivo y singular en el que el policía Santi
Álvarez debe intervenir.
Sin
duda tres buenas sagas policíacas que desde Jerez enriquecen también este exitoso subgénero literario.
viernes, 5 de junio de 2026
LAS ARMAS CONTRA LAS LETRAS
“Los ejemplos nos enseñan…que el estudio de las ciencias reblandece y afemina los ánimos en lugar de afirmarlos y aguerrirlos. El más fuerte Estado que aparece en este momento en el mundo es el de los turcos, pueblos igualmente adiestrados en el aprecio de las armas y el desdén de las letras… Las naciones más belicosas de nuestros días son las más toscas e ignorantes.” Así afirma Michel de Montaigne en su Libro I, capítulo XXIV de sus ‘Ensayos’ (Acantilado). Compagnon (quien hace además el prólogo a esta edición) comenta en su magnífico librito ‘Un verano con Montaigne’ (reseñado en esta misma página) que “no busquemos en Montaigne ninguna complacencia excesiva por las letras, sino la defensa aristocrática de la superioridad de las armas, de «la ciencia de obedecer y mandar». El arte de la paz no es la retórica sino la fuerza, que disuade más que persuade.” Después de tantas guerras que a lo largo de la historia de la humanidad el hombre ha sido capaz de librar en su afán de autodestrucción, el mundo de hoy no ha aprendido la lección y seguimos abriendo frentes y matándonos los unos a los otros con total impunidad. Aunque familiarizado con Erasmo, como argumenta Compagnon, el gran humanista que creía en la superioridad de la pluma sobre la espada (‘Querella pacis’), Montaigne no era del parecer ni compartía las esperanzas ilusorias del roterodamés. Hoy, la fuerza de las armas se impone a sangre y fuego y sin contemplaciones a la diplomacia. De nada sirven los esfuerzos de la pluma, las capacidades de los negociadores para acabar con conflictos que destruyen ciudades y vidas de inocentes. A estas alturas identificar nación fuerte con aquella que está adiestrada en el aprecio de las armas y desdeña las letras no creo que tenga mucho sentido. No creo que Rusia, por ejemplo, cuya historia (hasta la más reciente del siglo XX) está marcada por los rigores y las terribles consecuencias de las guerras, sea una nación amante de la fuerza que menosprecia su enorme y rica cultura. Como tampoco lo puedo pensar de los EE.UU. Son sus líderes, sus gobernantes los que imponen la política del enfrentamiento con el único fin de aniquilar al enemigo. Son personajes como Putin, Trump o Netanyahu, los que deciden por sus ciudadanos que más vale la disuasión de una bomba que el diálogo y las conversaciones de paz. Sin embargo, una de las grandes y más famosas sentencias clásicas reza: si vis pacem para bellum (“si quieres la paz, prepara la guerra”), toda una advertencia de nuestros clásicos que deberíamos aplicar a los malos e inquietantes tiempos que se nos avecinan. ¿Tendrá razón Montaigne? Quiero creer que no, pero… José López Romero.
OTRO APUNTE PARA LA HISTORIA DEL LIBRO EN JEREZ
No es precisamente la historia del libro una de las parcelas más tratadas en la historiografía sobre esta ciudad, pese a que durante los últimos años han proliferado publicaciones sobre dicha temática de investigadores como Juan Antonio Moreno Arana, Francisco José Morales Bernal o José García Cabrera, entre otros. En esta misma línea aportamos a continuación un apunte sobre un aspecto poco conocido de esa historia particular del libro en Jerez, cual es señalar cómo desde los inicios de la II República empieza a formarse en su Biblioteca Municipal una muy interesante y actualizada sección de hemeroteca, impulsada por su entonces director Manuel Esteve. A principios de los años treinta la hemeroteca municipal no existía como tal y solo se ofrecía a los usuarios la prensa local y folletos o revistas muy vinculadas al calendario festivo de la ciudad, pero a partir de 1931 se inician tibiamente las suscripciones a todo tipo de publicaciones especializadas, lo que redundaría en la formación de amplias capas de la sociedad local. Este incremento se constata en años sucesivos, aunque con el trágico paréntesis de la Guerra Civil y el consiguiente control de las autoridades del momento sobre la adquisición, distribución y accesibilidad al material bibliográfico en los centros públicos, y que se prolongó en su forma más dura al menos hasta finales de los años cuarenta. Lo cierto es que de ser irrelevantes las publicaciones científicas seriadas antes de 1931, a comienzos de los años cincuenta nos encontramos con una sección de hemeroteca con importantes colecciones como ‘Sefarad’, ‘Arbor’, ‘Revista de Literatura’, ‘Papeles de Son Armadans’, ‘Hispania’, ‘Revista de Occidente’, ‘Archivo español de Arte y Arqueología’ entre otras muchas, lo que viene a confirmar que la hemeroteca de la Biblioteca Municipal de Jerez fue una de las mejores surtidas durante los duros años de la posguerra. Ramón Clavijo Provencio











