LECTORES SIN REMEDIO

Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
Mostrando entradas con la etiqueta el 3 de junio de 2016.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el 3 de junio de 2016.. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de junio de 2016

JEREZ, FERIA DEL LIBRO

Cuando lean  estas líneas nos encontraremos a las puertas de una nueva edición de la Feria del libro en Jerez. Sí, esa celebración en torno a unos de los imprescindibles referentes de la cultura –el libro- y sobre el que pivotan tantos elementos e intereses que sería difícil enumerarlos, pero entre los que estarían sin duda   los económicos –nuestro país es la tercera potencia editorial del planeta-, educativos, de ocio, tecnológicos, comerciales, propagandísticos, etc. Coincide también esta edición, con la  que se levanta en El Retiro de Madrid, la primera organizada en España – la feria del Libro de Madrid surge durante la II República, aunque su asentamiento primero, y luego modelo  para el resto de ferias de nuestro país, haya que atribuírselo al jerezano Julián Pemartín cuando ostentaba el cargo de primer director del Instituto Nacional del libro, en la España de 1940-. Algunos lectores recordarán, y volvemos al apartado local, como no han sido fáciles estos últimos años para mantener esta propuesta, años atrás indiscutible referencia cultural del calendario anual en nuestra ciudad, y que desde principio del nuevo siglo, y por una confluencia de circunstancias negativas, ha estado en serio peligro de desaparecer –de hecho algunos años ni llegó a celebrarse-. La Feria del libro en Jerez fue así desapareciendo del imaginario colectivo a base de ediciones que iban languideciendo  por decisiones poco acertadas, bien sobre la ubicación de la misma que no terminaba de asentarse en un lugar apropiado y reconocible – muchas ediciones se celebrarían en la plaza del Arenal, lugar donde paradójicamente se vivieron ediciones magníficas frente a otras que mejor dejarlas en el  olvido- , o sobre las fechas más apropiadas para su celebración, lo que llevó a un esperpéntico viaje a través del calendario, despistando especialmente a lectores y desanimando paulatinamente a editoriales y libreros.  No serían las únicas causas, aunque sí las más visibles y que parecían llevar a la Feria del Libro de Jerez  a ninguna parte. Hubo otras más soterradas pero dejémoslo ahí por ahora. Lo cierto es que tras la edición de 2015 –por la que pocos apostaban- y donde Ayuntamiento, libreros y editoriales realizan una apuesta arriesgada por unas fechas y una ubicación inédita, parece volver la esperanza a los escépticos y vislumbrarse una salida en el callejón tenebroso en el que esta propuesta parecía languidecer. La edición de este año vuelve a proponer fechas y sede similares, lo que a la vista del año anterior creemos un acierto, pues como decía el librero Cristóbal Serna, más que caja, que también –como en otras ferias mayores- lo que se busca por ahora en Jerez es darle estabilidad y  visibilidad - con una propuesta cultural digna y  atractiva-, única fórmula para ir sumando más  colectivos e instituciones en años venideros. RAMÓN CLAVIJO PROVENCIO 

LA CONFUSA

“La Confusa” es el título de una obra teatral del gran Cervantes que permanece desaparecida, a pesar de los siglos transcurridos y del número, ya incontable, de rastreadores de biblioteca que a lo largo de todos estos años han dedicado sus esfuerzos a investigar el teatro de don Miguel y, de camino y si la fortuna fuera propicia, a encontrar pieza tan deseada, porque su hallazgo es sinónimo sin duda de gloria y fama. Y a pesar de su pérdida, sabemos de su existencia porque el propio Cervantes la cita y pondera en la “Adjunta al Parnaso” en los siguientes términos: «Mas la que yo más estimo, y de la que más me precio, fue y es de una, llamada La Confusa, la cual, con paz sea dicho de cuantas comedias de capa y espada hasta hoy se han representado, bien puede tener lugar señalado por buena entre las mejores». Una opinión tan favorable, aunque pueda parecer imputable al amor que siente un padre por la criatura de la que es creador, se puede confirmar por la excelente acogida que tuvo esta obra entre el público durante mucho tiempo, ya que en 1627 todavía formaba parte del repertorio de la compañía de teatro dirigida por el cómico Juan Acacio, cuando “La Confusa” puede fecharse antes de 1585, es decir, en los años en que Cervantes escribió buena parte de sus obras teatrales y alcanzó en las tablas no poca admiración y reconocimiento. Y precisamente cuando en este año celebramos el cuarto centenario de la muerte de nuestro príncipe de las letras y, por tanto, debemos enorgullecernos del idioma a cuyo esplendor tanto contribuyó, se nos aparece la señorita Barei en el festival de Eurovisión, seguramente confusa entre tanta celebración, y nos canta en el idioma del gran Shakespeare, de cuya muerte también se cumple su correspondiente efeméride. Sin embargo, el resultado final no dejó lugar a la confusión: el puesto 22º de 26 participantes; nada que ver con éxito que cosechó en su tiempo aquella otra “Confusa”. José López Romero.