LECTORES SIN REMEDIO

Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
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viernes, 30 de junio de 2023

ATRACTIVO

“Por qué los hombres que leen son más atractivos que los que no lo hacen y son mejores parejas”, leo el artículo firmado por Ana Bretón y publicado en una revista dominical. Y de inmediato se lo enseño a mi mujer, y no tiene otra cosa que hacer que mirar la ilustración que acompaña al texto (un cuerpo de casi dos metros de insultantes músculos y juventud leyendo un libro, tirado en una tumbona, y en el que apenas se adivina el bañador). Los ojos de mi mujer iban a la ilustración y volvían a mí en ese gesto tan indiscreto como molesto de la comparación. “¡Qué fácil es hoy hacer un titular de un artículo!”, le escuché. Y acto seguido llamó a cónclave a la toda la familia. ¡Y otra vez el mismo proceso! Los ojos de mis hijos iban de la ilustración a mi cuerpo (les ahorro la descripción). Y después se queja la madre de a quién han salido estos niños. “¡Hombre! ¡Pá!”, sentenció mi hijo con un condescendiente golpecito en el hombro. Mi hija, más observadora y objetiva: “En algo se parece a ti, father. En cómo sujeta el libro”. Los tres se miraron y el silencio fue realmente humillante. Pero no habéis entendido nada, les dije. No se trata de que al leer un libro me convierta en el joven de la tumbona (gesto de decepción de mi mujer), sino que a buena parte de las mujeres los hombres que leen les resultan más atractivos. Es más, añadí en un desesperado intento de convencimiento, leed el subtítulo: “Ni el timbre de voz, ni el olor corporal, ni la altura, ni tener un culete respingón o planisférico... No. Varias encuestas confirman que lo que las mujeres consideran sexy de verdad es que los hombres lean libros. Y además, las parejas de lectores duran más”. No os olvidéis de ese “además: son mejores parejas y estas duran más. Incluso las faltas de ortografía se consideran faltas de educación, como yo he defendido siempre… Me quedé solo con mis argumentos… y mis lecturas. Y esto me trajo a la memoria aquellos turbulentos años del final del Franquismo y los comienzos de la Democracia, en que muchos jóvenes acudían con sus trencas y sus pantalones de pana a tomar una cerveza en Los Caracoles con algún libro en la mano, invariablemente las ‘Poesías Completas’ de Antonio Machado publicadas en Austral, a ver si salían de aquella tan prolongada como inconfesable sequía de relaciones con el sexo femenino. Sin duda, la pose cultureta era un reclamo o, al menos, eso pensaban los tan inocentes como esperanzados que al final no se comían una rosca. Ahora parece que la cosa ha cambiado, y tanto que en tan excelente reportaje (una fotocopia ya está expuesta debajo del cristal de la mesita de noche) se afirma: “el 65% no mantendría relaciones sexuales con alguien que no fuese capaz de distinguir entre 'haber' y 'a ver', 'hecho' y 'echo', 'entorno' y 'en torno'”. Yo siempre he sabido distinguir “haber” y “a ver”, “hecho” y “echo”…, y no cometo faltas de ortografía, me insinúo a mi mujer. “¡Anda! Sujeta este libro -me dice-. Son las ‘Poesías Completas’ de Machado”. Hay días en que es mejor no leer nada, ni revistas.  José López Romero.

MIRADAS SOBRE LA HISTORIA DEL LIBRO: JEREZ

Observo con satisfacción cómo el interés general por la historia del libro va en aumento desde hace algunos años. Y no me refiero solo al éxito incontestable a nivel popular de ‘El Infinito en un junco’, esa historia del libro en la Antigüedad escrita por la filóloga Irene Vallejo, sino a otros libros que precedieron al mencionado como aquel de Luciano Canfora ‘la Biblioteca desaparecida’ (Trea), ‘La Biblioteca en llamas’ de Susan Orleam (Planeta) o ‘Ladrones de Libros’ de Anders Rydell (Desperta Ferro), entre otros. Incluso se está convirtiendo en habitual novelar pasajes de esa historia o de algunos o algunas de sus protagonistas, como es el caso de ‘La Coleccionista’ de Marie Benedith y Victoria Christhoper Murray (Planeta), que se detiene en la apasionante vida de Belle da Costa Green,  desde sus comienzos en la Biblioteca de Princeton hasta dirigir la Biblioteca Privada del magnate J. P. Morgan. Todos estos libros a los que nos referimos tienen en común el objetivo de desvelar aspectos de esa Historia General del libro poco conocidos por el gran público, pero también, y  por otro, el haber logrado ese tono ideal para hacer llegar sus respectivos contenidos a los lectores, hasta el punto que han conseguido una respuesta masiva por parte de estos. En el año 2003 coordiné un grupo de especialistas (García Romero, Vega Geán, López Romero, Vega Alonso) en un proyecto ilusionante: preparar una Historia del libro que finalmente saldría editada bajo el título ‘Historia General del Libro y la Cultura en Jerez’. Por entonces ya estaba muy lejana aquella ‘Historia de la Imprenta en Jerez de la Frontera’ de Rodríguez Moñino, y sin embargo pocos historiadores hurgaban aún en esta parcela histórica. Afortunadamente veinte años después de aquel 2003, han ido editándose trabajos muy interesantes que se han detenido en este poco estudiado aspecto de la historia local. Juan Antonio Moreno Arana, Rosa María Toribio Ruiz, Miguel Ángel Borrego Soto, Javier Jiménez López de Eguileta, o José García Cabrera, entre otros, con paciencia, meticulosidad y conocimientos, afanándose en proyectar luz sobre esta apasionante parcela histórica, van dejando huella en este aún poco transitado camino. Ramón Clavijo Provencio