LECTORES SIN REMEDIO

Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
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sábado, 5 de marzo de 2016

MUJERES

“Father, tú que sabes algo de esto, en tres minutos profundízame en el tema “mujer y literatura”. Treinta años de estudio definidos en “algo de esto”, una tesis doctoral y varios artículos publicados en revistas especializadas reducidos a “tres minutos”. Mi hija sin duda tiene una tan natural como admirable capacidad para la concreción, la reducción y el menosprecio. “Venga. No te enrolles. Tres minutitos, que es el tiempo máximo en que un hijo puede aguantar a su padre”. Demoledor. Pues precisamente hace poco me topaba (mi hija: “¿me quéee?”) con el discurso XVI del Teatro Crítico Universal  (1726) de fray Benito Jerónimo Feijoo (mi hija: “¿de quiéeen?”), el gran ilustrado, en el que aborda la defensa de la mujer; es decir, una pieza más que añadir a esa corriente que se pierde en la noche de los tiempos literarios, que es el profeminismo; corriente que nace en oposición a su contraria: la misoginia. Porque si en la época medieval ya contamos con buenos ejemplos de ambas corrientes, no menores en número y en calidad nos encontramos en los siglos siguientes, hasta desembocar en este discurso de Feijoo, que algunos tanto han destacado y ensalzado (“¿Ensal quéee?”) quizá por el papel y la trascendencia en la vida social que empezaba a desempeñar la mujer en un siglo, el XVIII, en el que se incorporan definitivamente a la vida y a las actividades hasta ese momento reservadas a los hombres, en consonancia con ese  espíritu reformador que caracteriza a este siglo. La línea argumentativa del discurso de Feijoo apenas dista de los diálogos o tratados renacentistas que abordan el mismo asunto: exposición-defensa de las mujeres en algún aspecto (valentía, discreción, prudencia, etc.) en comparación o igualdad con los hombres, con la cita de autoridades y la aportación ilustrativa y aleccionadora de ejemplos célebres, mujeres famosas por el aspecto tratado. Nada, por tanto, novedoso en cuanto a la estructura nos presenta el texto de Feijoo, pero sí, en cambio, en la intención,  porque Feijoo con su defensa de la igualdad de entendimiento y otros valores y virtudes, como también defectos, entre hombres y mujeres, renueva y extiende al marco social una polémica que antes había reducido su campo de actuación solo a la literatura; y como ejemplo de ello véase el magnífico y emotivo prólogo A quien leyere, todo un manifiesto a favor de la igualdad de sexos que adquiere en estos atribulados tiempos una asombrosa actualidad, que la novelista María de Zayas antepone a sus Novelas amorosas y exemplares de 1637. Hoy en día si una literatura antifeminista es obviamente impensable, de la misma manera el profeminismo no tiene sentido si sigue siendo solo literatura. Feijoo en esto nos enseña el camino: la reforma de la sociedad, a través de la educación. “¡Tiempo! –grita mi hija- Ya han pasado los tres minutitos y estoy exhausta. Hasta el mes que viene no me toca otra vez. No sé si podré con ello”. Lo dicho: demoledor. José López Romero.

CERVANTES Y LOS OTROS

Es este un año cargado de aniversarios  entre los que destaca el  cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. Pero sin discutir la relevancia de la anterior fecha, en el calendario de este año no podemos  dejar de pasar de largo otras efemérides de otros destacados escritores. Es el caso del norteamericano Jack London –centenario de su muerte- uno de los nombres que sin duda todo lector que se precie de serlo, mencionará como uno de los “culpables” de inculcarle  esta pasión hoy tan poco valorada. Otro nombre es el de Camilo José Cela del que se cumplirá en este caso el centenario de su nacimiento. Excesivo, provocador e  innovador es uno de los mejores  referentes de nuestra literatura en el siglo XX, y pese a la polémica que rodeó siempre su figura, las pasiones y animadversiones que por igual provocaba, nadie puede discutir la vigencia de algunos de sus libros por distintos motivos,  como el de Viaje a la Alcarria  joya de la literatura viajera -pese a narrarse en él un modesto viaje de apenas unos días por unas de las regiones, entonces, menos conocida de la geografía penínsular-, o  La colmena, de la que se prepara una edición conmemorativa por parte de la RAE, donde se incluirían esos textos censurados en su momento en la versión oficial, y ahora rescatados. Pero, volviendo al principio, la conmemoración cervantina  llega cargada de polémica, y no es esto una novedad –lo fue en 1905 y 2005- por acusaciones a la administración de lentitud y desidia a la hora de preparar los actos de homenaje. Pero si repasan las declaraciones de José María Lassalle, secretario de estado de Cultura, realizadas el día que presentaba la programación prevista, se convencerán que es una polémica artificial. El país se llena de actos y proyectos de homenaje a Cervantes y su obra - también en Jerez- con una programación oficial que  incluye 229 actividades entre ellas una que quedará como legado del 2016: la digitalización de los fondos cervantinos atesorados en las instituciones culturales del país. (Ver: 400cervantes.es. RAMON CLAVIJO PROVENCIO