LECTORES SIN REMEDIO

Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Meditaciones sobre el vino de Jerez


A partir de septiembre de 1954 la denominada Cátedra del Vino de Jerez solía organizar una conferencia, en el marco de la Fiesta de la Vendimia, donde un personaje señero de la cultura del país disertaba sobre, como no podía ser de otra manera, el vino de la zona. El paso inexorable del tiempo ha hecho a día de hoy que algunas de aquellas intervenciones no nos hayan llegado, pero en cambio otras tuvieron más suerte y con el subtitulo de “lecciones” fueron publicándose entre los años 1954 y 1959 en los talleres de Jerez Industrial con el impulso de la Junta Oficial de la Fiesta de la Vendimia. La serie a que me refiero hoy permanece como una reliquia de otros tiempos en los anaqueles de la Biblioteca Municipal de Jerez, pero para el curioso en la historia local y, sobre todo, en ese producto que ha hecho a la ciudad universal, el vino, es todo un descubrimiento la lectura de unas páginas en las que se recogen distintas visiones sobre el jerez; visiones como la del Dr. Marañón (“El vino de jerez y los otros”), el diplomático José Félix Lequerica, el ex alcalde de la ciudad Tomás García Figueras, Julio Caro Baroja o el eminente endocrinólogo, pionero de la medicina nuclear en España, Blanco Soler. Algunas de estas conferencias, las primeras, se celebraron en el recinto del entonces cine Maravillas, finalmente se decidió a partir del año 1957 trasladarlas al marco más apropiado de la Bodega La Concha. Sin minusvalorar ninguna de aquellas intervenciones, me llamaron poderosamente la atención especialmente la titulada “El jerez visto desde las embajadas” de Lequerica: una visión singular de la diplomacia española cuando en plena dictadura trataba de salir del aislamiento internacional; también esa “meditación andaluza”, como subtituló Julio Caro Baroja a su intervención oficialmente denominada “El vino y la civilización Mediterránea”. Quizás, de todas maneras, el valor de estos textos, de estas meditaciones, parafraseando a Caro Baroja, esté en la información que hoy nos proporcionan en su conjunto, su visión multidisciplinar sobre el vino de jerez, que como tantas otras cosas pudieron ser palabras que se llevara el viento, si no hubiera mediado la previsión de darlas afortunadamente a la imprenta. Ramón Clavijo Provencio

domingo, 15 de noviembre de 2009

RESEÑAS



La Piedra Lunar
Wilkie Collins. Editorial Verticales de bolsillo, 2008
Pequeña obra maestra de la literatura de intriga, y a la que T.S. Eliot calificaría como “la primera y más perfecta novela de detectives”. Fue publicada por vez primera por entregas, algo corriente en la época, y en una revista dirigida por su mentor y amigo Charles Dickens; a partir de entonces ha disfrutado a lo largo de los años del beneplácito de generaciones de lectores, entre los que se cuentan algunos tan ilustres como Chesterton o Borges. El robo de una joya hindú es utilizado por el autor para, como si de las piezas de un rompecabezas se tratara, hacer desfilar una serie de personajes que van dejando su visión particular sobre el mismo suceso lo que, como alguien escribió, “constituye el objeto de toda novela policiaca: un constante despliegue de ambigüedades en pos de la verdad”. R.C.P.

Los validos en la monarquía española del siglo XVIIFrancisco Tomás y Valiente. Siglo XXI, 1990.
Breve e interesante trabajo el que aquí traemos del famoso jurista español Fco. Tomás y Valiente, quien hace un repaso por la figura del valido en un siglo, el gobernado por los llamados “Austrias menores”, en el que no faltó al lado de cada rey la figura a veces con luces, pero sobre todo llena de sombras del que también se dio en llamar “privado”. Frecuentan sus páginas los nombres del duque de Lerma, Luis de Haro, Nithard, pero sobre todo el del conde duque de Olivares, cuya importancia en el reinado de Felipe IV ya la estudió y con detalle J.H. Elliott y R.A. Stradling. No esperemos un libro de historia al uso porque su autor antepone su faceta de gran jurista a la de historiógrafo; aunque tampoco falta la incursión, muy interesante, en la literatura de la época y su visión del valido. Vaya nuestro homenaje aquí a este eminente Catedrático de Derecho Magistrado del TC asesinado por ETA en 1996. J.L.R.

miércoles, 28 de octubre de 2009

RESEÑA


El soldado Iván Chonkin
Vladímir Voinóvich. Debolsillo, 2007.
Esta novela, cuyo título completo reza “Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin”, entra de lleno y con todos los honores en esa corriente de la literatura universal de la guerra como motivo de la fina ironía de sus autores; corriente en la que se inscriben con letras de oro el “Simplicius, simplicissimus” de Von Grimmelshausen (S. XVII) y “Las aventuras del valeroso soldado Schwejk” de J. Hasek, novela con la que, como puede apreciarse, guarda la de Voinóvich parecido hasta en el título. Herederas de la más pura tradición picaresca, las tres señaladas tienen en común las vicisitudes por las que pasa el héroe de carne y hueso (en absoluto antihéroe) para salir airoso de una guerra que, tanto para los vivos como para los muertos, no era la suya. Excelente literatura, la que entretiene, divierte y enseña. José López Romero.

HIPATIA


Basta que alguien tenga éxito, para que la parte cainita de este país se despierte y trate de acabar con el que se permite destacar sobre la masa. En concreto me estoy refiriendo al cineasta Amenábar y la polémica suscitada con su última película Ágora. Quede claro desde un principio que no soy un admirador de su hasta ahora relativamente corta obra cinematográfica, pero no dejo de reconocer que es uno de los pocos autores del grisáceo cine nacional que atraen a más de una docena de personas a las salas de proyección. Pero no es esta una sección de crítica de cine y sí dedicada a la actualidad del libro, y ahí es donde quería llegar. Al bueno de Alejandro le están lloviendo las críticas (de algunos críticos por supuesto, porque insistimos que el público está dando mayoritariamente una rotunda y positiva respuesta a su propuesta) especialmente por el hecho de que distorsiona la historia. Es decir, se le acusa de presentarnos a una Hipatia que no tiene nada que ver con la real, y unos hechos, los que rodean su muerte, que están retocados por la ficción. Pero bueno ¿qué es lo que pretenden éstos? ¿Acaso cuando Mary Renault escribió su maravillosa recreación de Alejandro pretendió que ésta fuera la que se estudiara en las Facultades de Historia? No, simplemente escribió una magnifica novela histórica sobre un personaje y una época que le fascinaban, con algunas licencias legítimas que se le supone se le permiten a todo aquel que hace literatura. Y el que nombra Mary Renault también puede hacerlo con otros muchos como Mujica Laínez o Umberto Eco. La Hipatia de Amenábar es una interpretación muy personal de una figura histórica (y el que quiera saber algo más sobre ella que lea, que falta hace, manuales de historia) solo que en vez de trasladada a las páginas de una novela histórica, su creador nos la presenta en imágenes. Nos puede gustar más o menos la película, más o menos su director, pero por favor, lo que vemos en la pantalla no es una clase de historia. Claro que para llegar a esa conclusión se presupone que previamente, autor y espectadores tienen una mínima formación histórica. Esto último es ya “harina de otro costal”. Ramón Clavijo Provencio.

LITERATURA Y EMPRESA


El método Grönholm es una excelente obra de teatro, después versionada para el cine, en la que los personajes van poniendo al descubierto toda la mezquindad de que es capaz el ser humano cuando de la supervivencia se trata; en este caso, es la selección a la que se someten para ocupar un puesto de trabajo en una empresa. Con las cosas como están, no dudo de que ante esta misma situación más de uno sería capaz hasta de matar, aunque también hemos visto como otros muchos por no perder el subsidio, ni se moverían de sus cómodos, y subvencionados con los impuestos de todos, butacones. En esto de producir está el país tan necesitado que la flagrante y consentida indolencia de éstos quizá sea mucho más perjudicial que la posible violencia de aquéllos. Por otra parte, el uso de la literatura en la publicidad no es una novedad, se pierde en la noche de los tiempos audiovisuales (de esto sabe y mucho mi amigo, antiguo alumno y magnífico profesor Jorge David Fernández, un abrazo). Pero la literatura de nuevo se convierte en noticia en el mundo empresarial con una obra de Juan Carlos Cubeiro, quien a modo de novela utiliza las obras de Shakespeare para diseñar las cualidades de un líder. Que la literatura es rica en toda clase de materiales para uso diverso tampoco es novedad; es más, precisamente la dramaturgia del poeta inglés por la universalidad de sus personajes y por lo que éstos representan, bien pueden resistir y acomodarse a cualquier tratamiento. De la misma manera que los grandes personajes de nuestra literatura, sin necesidad de poner ejemplos que están en la mente de todos. Sin embargo, no me resisto y ya que hemos tocado el mundo laboral, a reseñar aquí cómo la literatura siempre ha dejado constancia de las malas condiciones de trabajo del campesino o del obrero, en contraposición a la avaricia del patrón o empresario. La huelga en obras como La verdad sobre el caso Savolta de E. Mendoza o La tribuna de la Pardo Bazán, o la jerezana La bodega de Blasco Ibáñez era el último y desesperado recurso del obrero o el campesino ante la opresión del patrón. Hoy, por desgracia, los sindicatos prefieren la subvención para ellos, el subsidio para los parados y la subida de impuestos para los trabajadores. ¡Qué lástima de historia a cuya memoria no hacen el más mínimo honor! José López Romero.

sábado, 17 de octubre de 2009

TRADUCCIONES


Confieso que me costó salir de ese estado de entre aturdimiento y sorpresa en que me dejó el comentario que hizo un personaje en una de estas series nuevas, norteamericana en concreto, que echan en la tele. “En todo este tiempo que llevo en la cárcel –decía el individuo, que tenía un largo historial como asesino y cabecilla de una violenta banda callejera- he leído de todo; libros de jardinería; tratados de economía; y poesía española” A continuación, Trillo (tal era el nombre del personaje, no confundir) eleva su mirada al techo de la celda y recita dos versos, para finalmente, concluir con el nombre del autor de aquel breve poema: “Ramón de Campoamor”. Estupefacto me dejó, hasta tal punto que no pude ni quedarme con algún fragmento para comprobar la autoría. Uno espera cuando en series o películas extranjeras se habla de poesía española, que se citen poetas como Lorca o Machado, si se quieren modernos, o Lope de Vega, Garcilaso o incluso Bécquer, si se prefieren clásicos. Pero nunca nos hubiéramos imaginado Campoamor. Cuando salí del aturdimiento, de inmediato caí en la cuenta de la traducción. En Literatura y fantasma, libro que la semana pasada reseñé en esta misma página, Javier Marías, su autor, dedica varios artículos a la traducción, labor a la que se ha empleado con éxito, y hasta como profesor. En ellos, Marías defiende la recreación de los textos, las versiones personales antes que caer en el error de la literalidad. El ejemplo que considera más adecuado para ilustrar su idea de la traducción es la partitura de música, sin traicionar el original, cada vez que una pieza musical se ejecuta, suena distinta; como distintas son las traducciones. Totalmente contrario, pues, a ese viejo refrán “tradutore, traditore”. Ramón de Campoamor pertenece, dentro de la historia de la Literatura, al llamado postromanticismo o realismo, generación que se pierde en la ignorancia del común de los mortales entre los grandes románticos y Gustavo Adolfo Bécquer. Seguramente –pensé- el traductor o los traductores de la serie le han hecho un guiño al espectador y han pensado que Campoamor bien podría intensificar el ya de por sí carácter perverso del personaje. O, y esto es sólo una suposición, en las duchas de la cárcel al recoger el jabón del suelo, se quedó pillado con Campoamor. ¿Quién sabe? José López Romero.

RESEÑAS



La Caja Negra
Amos Oz, Siruela, 2008.
Quizás una de las novelas más alabadas por la critica de entre la ya numerosa producción literaria del autor israelita. Un matrimonio divorciado, pero también alejado físicamente y que desde hace años no se hablan. Uno, profesor en Estados Unidos, que ha alcanzado cierta relevancia por sus estudios sobre el fanatismo. Ella, Iliana, permanece en Israel donde se ha vuelto a casar con un ortodoxo. Ambos, sin embargo tienen un hijo en común, cuyo comportamiento violento llevan a la mujer a ponerse nuevamente en contacto con su ex marido, para pedirle ayuda. Esta llamada tendrá como resultado un intenso carteo, donde se van reflejando a lo largo de los meses, las inquietudes, reproches y esperanzas de unos personajes sobre los que planea la realidad de un país complejo. Ramón Clavijo Provencio

El rio de la luz. Un viaje por Alaska y Canadá
Javier Perez Reverte, Plaza&Janés, 2009.
Esperábamos con ansiedad al Reverte de siempre, es decir, al autor de libros de viajes tan intensos y emocionantes como aquel “Corazón de Ulises” o “El sueño de África”. Ahora, se embarca en un viaje iniciático a través del río Yukón que le lleva a recorrer extensas zonas de Alaska y Canadá. Su primer destino, la mítica Dawson City, donde confluyó aquella marea humana en busca de oro a finales del XIX, aunque el libro nos deja algo más que el seguimiento de las andanzas de London, como la constatación de la existencia de grandes superficies aún libres de la presencia humana, o el evidente proceso de deshielo, que parece corroborar los peores vaticinios del cambio climático. Si en su último gran libro de viajes hasta ahora “El río de la desolación” Reverte se muestra crítico y escéptico sobre el futuro de la Amazonía, en este nos transmite optimismo y vitalidad al más puro estilo de las aventuras de London. Ramón Clavijo Provencio.

miércoles, 7 de octubre de 2009

YA ESTÁN AQUÍ


Me encontraba en mi librería de guardia disfrutando de las novedades editoriales, que como todos los años por estas fechas, empiezan a ocupar su espacio. Es curioso, pero si lo piensan es todo un ciclo de vida el que siguen estos libros: desde el privilegio (solo unos pocos) de exhibirse desde los escaparates del local cuando llegan recién salidos de la imprenta, para pasar luego a lugares más discretos, una vez que van cayendo los meses, hasta terminar en los depósitos de la librería, inaccesibles para el lector curioso, último lugar antes de ser definitivamente olvidados. Me hallaba en estos menesteres, como les decía, cuando un chico barbilampiño, con una pequeña mochila a sus espaldas, se dirigió con timidez a uno de los empleados de la librería, que buscaba algún pedido a través del ordenador: ¿Tenéis libros electrónicos? No pudo evitar el joven librero una primera expresión de sorpresa, para luego contestar con un no rotundo y sin matices, tras lo cual el chico barbilampiño, resignado, se perdió entre las calles de la librería para detenerse finalmente entre los estantes dedicados a la pedagogía y la psicología. El librero y yo nos miramos, y acto seguido éste me dejó caer resignado aquella frase “Ya están aquí, Ramón”. Y es cierto. Es ahora cuando el mundo del libro empieza a tomarse en serio la respuesta que la tecnología está dando como alternativa al formato papel. Y es que esa respuesta que, quizás, todavía no sea la definitiva, presentimos se acerca mucho a la que finalmente lo será. De los libros electrónicos ya teníamos noticias desde hace unos pocos años, pero hasta ahora los inconvenientes en cuanto a su portabilidad, manejo y escaso catálogo los habían hecho pasar casi desapercibidos. ¿Qué es lo que ha cambiado? Pues precisamente todo lo que anotábamos como inconvenientes para el usuario más arriba. Ahora los e-book que nos ofrecen las distintas casas fabricantes nos presentan productos muy manejables, con un peso inferior al de un libro de tapa dura, y perfectamente legibles, con pantallas que no cansan la vista al no estar, como en los ordenadores, retro iluminadas. En cuanto a los catálogos, es decir, a la oferta de libros que podemos leer a través de estos artilugios, es donde queda mucho camino por recorrer, pero como en todo, los intereses que están en juego harán que este escollo finalmente sea superado. Y es que cuando las editoriales empiecen a digitalizar obras actuales y de autores populares ¿quién podrá poner diques a esta propuesta tecnológica llámense Inves-Book 600, el PRS-300 de Sony, o el famoso Kindle? Cuando en un futuro cercano pase la novedad y las aguas vuelvan a su cauce, entonces veremos la parcela de mercado que ocuparán el formato tradicional en papel y el nuevo libro electrónico. Ramón Clavijo Provencio.