En 1974 Jerez sufre los efectos de una prolongada huelga de viticultores. Miles de trabajadores echan un pulso a las autoridades y patronal que seguirá hasta comienzos del año siguiente, cuando se atendieron parte de sus reclamaciones. Huelgas como la mencionada en Jerez se extienden por toda la geografía española afectando a distintos colectivos. Mientras, la Universidad es un hervidero donde no son escasas las intervenciones de la policía en los campus, para disolver concentraciones e incluso impedir actos culturales como los de músicos representativos de la canción protesta, que solían actuar muchas veces sin permisos oficiales. La salud de Franco se deteriora y sus entradas y salidas de centros hospitalarios son frecuentes pese a que los medios de comunicación controlados por el Régimen traten de ocultar la gravedad del estado de salud del anciano dictador. En este ambiente de comienzo de los setenta, cuando el país intuye que se está al final de una larga etapa y se vislumbra esperanzadora una nueva realidad, aún está muy presente en los ambientes literarios de la ciudad el legado de aquel grupo que impulsara el poeta local Manuel Rios Ruiz: el grupo ‘Atalaya’ de poesía del Centro Cultural Jerezano. A finales de los cincuenta y principios de la década siguiente, sus reuniones no pasaban indiferentes a las autoridades, ni a la censura sus publicaciones o emisiones a través de las ondas, en aquel programa radiofónico de corte literario en Radio Jerez, ‘La Bodega de la Luna’. Manuel Rios, poeta emergente y al que el paso del tiempo parece querer sumir en un injusto olvido, logró impulsar desde ‘Atalaya’ una revista poética que aún nos resuena en los oídos a los amantes de la literatura, mientras sus escasos números son codiciados hoy por recalcitrantes bibliófilos. ‘La Venencia’ se llamaba. En su primer número con el que iniciaba la etapa jerezana (1963), bajo una portada del pintor local Juan Manuel Gutiérrez Montíel, encontramos textos entre otros de Antonio Hernández, Carlos Murciano, María de los Reyes Fuentes, Juan Ruiz Peña o Ángel García López. En los siguientes números (hasta cinco publicados en Jerez, a los que seguirán otros ocho ya editados en Madrid) podemos disfrutar con las creaciones de Pilar Paz Pasamar, el arcense Julio Mariscal, el portuense José Luis Tejada y muchos más. ‘Atalaya’ fue impulsora también de una colección de libros de poesía, en la que publicaron algunos de los ya mencionados además de otros como Celaya o Antonio Luis de Baena. Sin duda un legado inolvidable este, surgido en tiempos más que difíciles y que ‘Atalaya’ contribuyó a superar. Ramón Clavijo Provencio
Una biblioteca es lo más parecido a un laberinto, un laberinto lleno de libros, de mundos por descubrir.En homenaje a las bibliotecas y a la lectura , preside la cabecera de este blog un dibujo del pintor jerezano Carlos Crespo Lainez: "Noche de lectura".
LECTORES SIN REMEDIO
Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
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