LECTORES SIN REMEDIO

Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.

viernes, 27 de marzo de 2026

JEREZ Y EL LEGADO DE 'ATALAYA'

En 1974 Jerez sufre los efectos de una prolongada huelga de viticultores. Miles de trabajadores echan un pulso a las autoridades y patronal que seguirá hasta comienzos del año siguiente, cuando se atendieron parte de sus reclamaciones. Huelgas como la mencionada en Jerez se extienden por toda la geografía española afectando a distintos colectivos. Mientras, la Universidad es un hervidero donde  no son  escasas las intervenciones de la policía en los campus, para disolver concentraciones e incluso impedir actos culturales como los de músicos representativos de la canción protesta, que solían actuar muchas veces sin permisos oficiales. La salud de Franco se deteriora y sus entradas y salidas de centros hospitalarios son frecuentes pese a que los medios de comunicación controlados por el Régimen traten de ocultar la gravedad del estado de salud del anciano dictador. En este ambiente de comienzo de los setenta, cuando el país intuye que se está al final de una larga etapa y se vislumbra esperanzadora una nueva realidad, aún está muy presente en los ambientes literarios de la ciudad el legado de aquel grupo que impulsara el poeta local Manuel Rios Ruiz: el grupo ‘Atalaya’ de poesía del Centro Cultural Jerezano. A finales de los cincuenta y principios de la década siguiente, sus reuniones no pasaban indiferentes a las autoridades, ni a la censura sus publicaciones o emisiones a través de las ondas, en aquel programa radiofónico de corte literario en Radio Jerez, ‘La Bodega de la Luna’. Manuel Rios, poeta emergente y al que el paso del tiempo parece querer sumir en un injusto olvido, logró impulsar desde ‘Atalaya’ una revista poética que aún nos resuena en los oídos a los amantes de la literatura, mientras sus escasos números son codiciados hoy por recalcitrantes bibliófilos. ‘La Venencia’ se llamaba. En su primer número con el que iniciaba la etapa jerezana (1963), bajo una portada del pintor local Juan Manuel Gutiérrez Montíel, encontramos textos entre otros de Antonio Hernández, Carlos Murciano, María de los Reyes Fuentes, Juan Ruiz Peña o Ángel García López. En los siguientes números (hasta cinco publicados en Jerez, a los que seguirán otros ocho ya editados en Madrid) podemos disfrutar con las creaciones de Pilar Paz Pasamar, el arcense Julio Mariscal, el portuense José Luis Tejada y muchos más. ‘Atalaya’ fue impulsora también de una colección de libros de poesía, en la que publicaron algunos de los ya mencionados además de otros como Celaya o Antonio Luis de Baena. Sin duda un legado inolvidable este,  surgido en tiempos más que difíciles y que ‘Atalaya’ contribuyó a superar. Ramón Clavijo Provencio

EL RUFIÁN DICHOSO

Calificada por Francisco Ruiz Ramón como “comedia de santos”, Cervantes escribió ‘El rufián dichoso’ y la publicó en 1615 incluida en el volumen titulado ‘Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados’. En tres actos, a la manera instaurada por Lope, don Miguel escenifica la vida de Cristóbal de Lugo, un truhan, un pícaro insatisfecho dentro del mundo del hampa, plagado de rufianes, que campa con total libertad por las calles de Sevilla, pues la sombra protectora del inquisidor Tello de Sandoval lo libra de ser apresado por la justicia. La primera jornada o acto se cierra con una partida de cartas: si pierde, se hará bandolero; pero gana, y es entonces cuando vive la experiencia interior de su conversión. La segunda jornada se localiza en México y Cristóbal de Lugo se ha transformado en fray Cristóbal de la Cruz, famoso en toda la ciudad por su vida penitente y ejemplar. Y de nuevo Cervantes se reserva una última escena para cerrar este segundo acto: fray Cristóbal lucha para salvar el alma de doña Ana de Treviño, quien no cree en la misericordia de Dios. Fray Cristóbal ofrece todas sus buenas obras a cambio de los pecados de doña Ana, y al tiempo que esta muere en gracia de Dios, fray Cristóbal “queda cubierto por la lepra, signo visible de que el cielo ha aceptado su oferta”. La tercera jornada es una lucha del santo contra las fuerzas del mal. La lepra va desapareciendo de su cuerpo para, finalmente, “recibir el homenaje del máximo representante de la autoridad civil”. Si en clave política actual escribiera don Miguel esta comedia, el título se trocaría en ‘El dichoso rufián’, y el santo en un fantoche más propio del esperpento. José López Romero.  

 

viernes, 13 de marzo de 2026

LA SEMANA SANTA EN LA LITERATURA

La Semana Santa en la literatura’ es una de las últimas publicaciones de la editorial Almuzara que aquí saludamos y damos la bienvenida, pues todo estudio que relacione tradiciones populares con textos literarios siempre suele aportar nuevas visiones y perspectivas tanto de unas como de los otros. El trabajo corre a cargo de Eugenio Vega Geán, un investigador que conoce como muy pocos la Semana Santa en general, y la jerezana, e incluso la andaluza, en particular. El trabajo de E. Vega mantiene los mismos niveles de calidad, profundidad y exhaustividad a los que nos tiene acostumbrados en sus publicaciones, muchas de ellas referidas a la propia Semana Santa, otras a cultos religiosos en general. El repaso que hace de autores y obras literarias alcanza desde la literatura medieval hasta nuestros más actuales días, en cuyas páginas se incluyen ilustraciones que complementan ese recorrido Semana Santa-Literatura en el que podemos destacar, como uno de los valores añadidos del volumen, la cantidad de referencias desconocidas para el común de los lectores, y que estudios como este vienen a rescatar de entre la enorme producción de todo tiempo y época. El grueso del trabajo de centra, como no podía ser otra manera, en las dos últimas centurias (XIX-XX), donde encontramos sobre todo en la novela realista y naturalista los ejemplos más interesantes de esa relación entre la religiosidad popular y la trama narrativa, dos elementos que los novelistas han ido utilizando en sus obras ya sea como complemento al marco espacio-temporal, ya integrado en la propia psicología de los personajes. El pasaje (que E. Vega consigna en su estudio), pongamos por ejemplo, de doña Ana Ozores, la regenta, expuesta a las miradas siempre escrutadoras y severas de la alta sociedad de Vetusta, en procesión de Viernes Santo vestida de nazarena y descalza, exhibida como un triunfo por don Fermín de Pas, el magistral, en la grandiosa novela de Clarín (‘La regenta’, cap. XXVI), es un buen ejemplo de cómo un escritor perfila una escena que se convierte en símbolo de las intrigas y oscuros intereses de sus protagonistas. Trabajos como este de E. Vega, al margen de su indudable interés en todos los aspectos, poseen un enorme valor para lectores en general, aficionados y, sin duda, para estudiosos e investigadores. Reunir las referencias que en la literatura a lo largo de su historia se pueden encontrar sobre la Semana Santa es lo mismo que, en otros tiempos, hacían los grandes humanistas cuando recopilaban adagios (Erasmo), historias de grandes hombres y grandes mujeres (Boccaccio), para que sirvieran de consulta, uso y lectura para todos. Todo un acierto. José López Romero.

 

 

TIERRA DE NÓMADAS

A raíz de la gran crisis económica de 2008 se produjo un fenómeno, especialmente en los Estados Unidos de Norteamérica, conocido como el de los “workampers”. Con este apelativo se hacía referencia a los miles de personas que, habiéndolo perdido casi todo, adquirían una caravana ante la imposibilidad de conservar su vivienda y trabajo de toda la vida, y se lanzaban a la carretera no impulsados por una repentina fiebre aventurera, sino por razones alimenticias y de subsistencia. Dicho fenómeno dio lugar a un excelente libro escrito por la periodista Jessica Bruder, que durante meses vivió en su propia caravana para poder documentar y seguir las peripecias de algunas de estas personas adultas, normalmente al final de su edad laboral, y que se veían abocados a un futuro incierto tras la “Gran Recesión”, trabajando en condiciones precarias y saltando como temporeros de un lugar a otro de la vasta geografía estadounidense. El libro tuvo una gran repercusión el año de su edición (2017 en USA; la versión castellana es de Capitán Swing, 2020) y dio lugar a una versión cinematográfica del mismo nombre, dirigida por la directora Chloé Zao, y protagonizada por Frances McDormand (película que cosechó tres Óscars en la edición de 2020). Sin embargo, pese a ser esta última una excelente película, le da una perspectiva más romántica y aventurera al fenómeno de este singular nomadismo. Es cierto que también en la pantalla encontramos ese trasfondo de la pérdida de todo, y la forzada búsqueda en las interminables y solitarias carreteras del sustento diario, pero la versión cinematográfica añade un cierto halo romántico que impregna a la protagonista y que no encontramos en el libro de Bruder. Y es que esa  atracción por la libertad y los “grandes espacios solitarios y vírgenes que proyecta la película está muy lejos de acompañar a estos ‘workampers” engañados por el sistema. Ramón Clavijo Provencio