LECTORES SIN REMEDIO

Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
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viernes, 25 de junio de 2010

LA MIRADA


Admiro a la escritora Donna Leon desde que leí hace unos años su ‘Amigos en las altas esferas’, novela a la que le siguieron algunas más, y ya tengo preparadas para el verano otras que tienen como protagonista al comisario Guido Brunetti. Pero si les soy sincero, prefiero el tono más desenfadado e irónico de Camilleri con su Salvo Montalbano y la galería de personajes, entre los que destaca Catarella; o incluso a Petros Márkaris con su comisario Kostas Jaritos, quizá porque al hilo de crímenes y asesinatos nos ofrece una visión muy sincera de un país (Turquía) y una ciudad (Estambul) encrucijada de civilizaciones y culturas tan lejanas como cercanas a las nuestras. Pero no me gusta la Donna Leon que leo en entrevistas que han sido publicadas en diferentes revistas, en las que se muestra excesivamente crítica con los italianos. Una mujer inteligente como Donna Leon ya se ha encargado de denunciar en sus novelas la corrupción que se enseñorea de un país, en concreto de Venecia, ciudad en la que ambienta todas las peripecias de Brunetti; denuncias que repite una y otra vez en las entrevistas, pero no se puede “morder tanto la mano de quien te da de comer”, porque también hay que predicar con el ejemplo. Y ahora resulta que la señora Leon vive del alquiler en Venecia, porque su residencia la tiene en Suiza y conserva su nacionalidad americana, porque sigue votando en EE.UU. Es la mirada cínica de quien se permite ver el mundo por encima del hombro. Una mirada que también descubrimos en actores como Alberto San Juan, que ahora “hace caja” en intervenciones en series de televisión, y que se sigue aprovechando de la subvención con su grupo Animalario, subvención que también tuvo que ganarse con el sudor de su ceja con aquel gritito de “No a la guerra” en la entrega de los Goya y con su pertenencia a la peña del circunflejo. Hace unos meses le leía al señor San Juan en una entrevista la siguiente frase: “¿Manifestarme para pedir que no haya crisis? Al estar yo solo, sin hijos a los que mantener, a mí me afecta relativamente”; una frase que deja al descubierto la catadura moral de un actor que se mira antes el bolsillo cuando de denunciar y comprometerse se trata. Todo un ejemplo. José López Romero.

DEL VINILO AL PAPEL


Se ha clausurado recientemente la primera Feria Internacional del Disco, donde la estrella y principal excusa para organizarla ha sido el disco de vinilo. Es un hecho éste que me tiene fascinado desde hace algún tiempo (tranquilos, que ya verán cómo finalmente llegamos a hablar de libros), y es que asistimos no sólo al mantenimiento de un formato para escuchar música, que ya desde hace años, si hubieran acertado los profetas de siempre, debía haber desaparecido, sino que además el vinilo está demostrando que atrae a un cada vez más mayor número de personas. Todo ello parece venir a demostrar algo que intuíamos, esto es: que la tecnología y los nuevos soportes que nos va proporcionando ésta, nos hacen avanzar en muchos aspectos pero en otros, en este caso el mayor realismo que supone escuchar música en vinilo sobre el demasiado “limpio” sonido digital, puede no sólo no hacer desaparecer elementos que creíamos obsoletos, sino que estos pueden llegar a vivir una segunda edad si no de oro, al menos de plata. También en Madrid, y a propósito de la recién clausurada Feria del Libro, leía los llamativos datos estadísticos que esta nos ha proporcionado. Sí, es cierto que ha habido un descenso de ventas que algunos cifran cercano al 10%, pero parece que este dato más que estar en relación con una progresiva desafectación del ciudadano de este país con el libro, ayudado por la crisis desbocada, se debe en esta ocasión al horroroso tiempo que ha acompañado el evento durante su celebración. En realidad, y como titulaba algún periódico generalista en su sección cultural, “El libro ha aguantado en esta ocasión el dragón de la crisis”. Pero el dato que más llama la atención, pese a los pronósticos previos, es sin duda el de la escasa venta pero también el de la escasa atracción, que el libro electrónico ha tenido sobre los miles de visitantes que se acercaron a las casetas de las distintas editoriales y que efímeramente se levantaron en el parque del Retiro. Y eso que hace unos días saltaba la noticia de la constitución de Libranda, sello tras el que encontramos a los principales grupos editoriales de este país que se han unido para la comercialización de libros digitales. Todo parece que se precipita en dirección a los nuevos formatos, y muchas son las ventajas que sin duda empezamos a vislumbrar, pero no demos por acabado al formato papel que sigue mostrando muchas ventajas aún. Esto no ha hecho más que comenzar, según todos los indicios, pero espero que al menos no tratemos de enterrar con precipitación y alevosía al libro en papel, y de aquí a algunos años tengamos que organizar ferias, como ahora la Internacional del Disco de vinilo, lo que es una manera de decir sin palabra que en algo, hace unos años, nos tuvimos que equivocar. Ramón Clavijo Provencio