Hace algo más de dos décadas que se iniciaba en Jerez una interesante experiencia literaria. Comenzaban a editarse los llamados cuadernos de “La poesía más Joven”, donde a lo largo de algo más de un año, desde junio de 1988 hasta diciembre de 1989, una serie de poetas más o menos conocidos, nos presentaban sus creaciones al abrigo de un tiempo que, a diferencia del actual, sí podemos decir fue propicio al menos para la poesía. Un tiempo que, literariamente hablando, tenía en nuestra ciudad un referente que trascendía del ámbito local: “Fin de Siglo”, la revista que dirigió Francisco Bejarano (ahora nuevamente de actualidad con la publicación de su nuevo libro “Un juego peligroso. Antología poética”). Revista hoy de culto, joya para el bibliófilo afortunado que haya reunido toda la colección, y en todo caso placer estético para todo lector que tenga la fortuna de tener o localizar los cada vez más raros ejemplares. Luego vendrían, tratando de llenar el vacío que dejó aquella, “Contemporáneos” y ahora “Campo de Agramante”. Pero volviendo a la “Poesía más Joven”, he estado repasando los quince cuadernillos primorosamente diseñados, de la colección completa que conservo, y he releído otra vez los poemas y los nombres de los 15 poetas que entonces tuvieron el privilegio de protagonizar cada uno de ellos con sus primeras creaciones. Una experiencia que, con el paso de los años, se ha mostrado más trascendental de lo que entonces sus protagonistas se atrevieron a imaginar. De aquellos nombres hoy algunos son figuras estelares de nuestro panorama literario - Felipe Benitez, José Mateos, Juan Bonilla, Luis García Montero, José Manuel Benítez Ariza, Juan Lamillar…- aunque como era de esperar la diosa fortuna, en este caso literaria, no tocó a todos por igual. De estos últimos unos andan más perdidos que otros, alguno incluso lejos de nuestras fronteras, quizás recuerde con nostalgia desde su anonimato voluntario el tiempo que fueron jóvenes y poetas en una perdida ciudad del sur andaluz. En todo caso, unos y otros, estoy convencido, protagonizaron uno de esos momentos irrepetibles, estelares, y por tanto fugaces, de la poesía contemporánea. Y sucedió en Jerez. Ramón Clavijo Provencio
Una biblioteca es lo más parecido a un laberinto, un laberinto lleno de libros, de mundos por descubrir.En homenaje a las bibliotecas y a la lectura , preside la cabecera de este blog un dibujo del pintor jerezano Carlos Crespo Lainez: "Noche de lectura".
LECTORES SIN REMEDIO
Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
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sábado, 14 de enero de 2012
COLAS
Este país ha cambiado tanto que hasta las colas las hacemos como mandan los cánones europeos; las respetamos de tal manera que ya ni siquiera éstas nos ofrecen la emoción del jeta que se cuela con la consiguiente bronca por parte de los pacientes y sufridos ciudadanos. Las colas se han convertido últimamente en lugares de encuentro tan casuales como sociales. Si coincidían tres hombres la conversación no podía girar sino sobre el fútbol, y así se fue gestando aquel tópico de que en el fuero interno de cada español había un seleccionador nacional. Pero los últimos y brillantes triunfos de la selección y el buen hacer de Del Bosque parece que ha dejado a la población masculina sin esa más que improbable ilusión; como seleccionadores todos estamos en el paro. Pero el intercambio de opiniones no ha disminuido por ello en las colas, la diferencia es el tema; ahora la atención se ha desviado hacia la crisis y, hoy por hoy, en cualquier cola nos podemos topar con presidentes de gobierno, ministros de economía, consejeros de comunidades autónomas, es decir, toda una fauna de tipos, cuyo análisis de las causas de la crisis y las medidas que ellos tomarían para salvar al país de esta terrible situación harían temblar a toda la Unión Europea. No hay español que no tenga su propia teoría económica y su solución a la crisis. Pero ese deporte no es nuevo en nuestro país. Hacia finales del siglo XVI y principios del XVII, la decadencia española que ya se hacía más que evidente en todos los aspectos, trajo como consecuencia la proliferación de un tipo al que se le dio en llamar “arbitrista”, y que fue blanco de ridiculización por parte de tantos escritores de la época (Cervantes incluido), que el término acabó por adquirir un matiz peyorativo que permanece incluso en nuestros días; hasta el punto de que muy poca atención se le ha prestado hasta hace muy poco a toda esa literatura política y su conocimiento ha quedado reservado a especialistas en la materia, de los que destacamos al eminente José Antonio Maravall y a José Luis Abellán, quienes en diversos trabajos se han dedicado a estudiar aquellos “Memoriales” (como llamaban a sus ensayos) que dirigidos en muchas ocasiones al propio rey, analizaban todas las facetas de la vida española. Así, Bernardino de Escalante en sus Diálogos del arte militar exponía las reformas que en su opinión debían hacerse en el ejército; Caxa de Leruela en su obra Discurso sobre la principal causa y reparo de la necesidad común, carestía general y despoblación de estos reinos intentaba dar soluciones a los problemas agropecuarios que sufría nuestro país y que lo llevaban al empobrecimiento; Martín González de Cellorigo le envía a Felipe II, aunque al morir éste pasó a manos de su hijo Felipe III, un Memorial en el que al analizar la situación económica denuncia como vicios de la sociedad la plaga de consumidores irreflexivos y ostentosos, ociosos rentistas, pícaros y especuladores que sólo miran por su beneficio y muy poco por el bien general. Como si no hubiera pasado el tiempo. José López Romero.
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