Aunque las efemérides solían contarse por periodos de cincuenta (y digo “solían” porque ahora cualquier cumpleaños es motivo de celebración), en este caso el sesenta tiene su razón de ser (y nunca mejor dicho lo de “ser”), porque Mauricio Gil Cano ha querido con este poemario celebrar, a modo de balance personal y poético, la sesentena de años de su ser y estar entre los vivos. Aunque lo de “vivos” es mucho decir en un poeta que tiene a la melancolía y el pesimismo entre sus términos más entrañables. Sesenta poemas conforman un recorrido por todos los aspectos que han hecho de Mauricio un poeta que ahora se siente en plena madurez, quizá un tanto desengañado, pero que se aferra a la amistad, término fundamental en la definición de su mundo poético, a su tierra, Jerez, con la que establece en sus poemas una relación íntima, tan personal con su historia, sus vivencias, sus tabancos con la bandera roja del vino nuevo (“Aquí en Jerez a punto de que el frío / incendie de banderas los tabancos,/ rojas, porque es el tiempo de los mostos…”) o a la soledad que es plenitud (“La soledad redonda / de aristas imposibles. / El vacío que es la plenitud. / Un instante con todo el universo”) al amor y a la pasión como elementos imprescindibles para la conciencia del ser (“Amada mía”), o incluso a las palabras, como el más preciado intermediario con la vida (“Sólo puedo aferrarme a las palabras, / pues ellas me remiten a la vida / cuando escucho tus labios encendidos…”). Y de la vida, de la pasión al tono elegíaco de la pérdida: de los seres queridos que al rememorarlos intenta el poeta recuperar su presencia (el entrañable soneto a la “Memoria de Ramón Epifanio” o el poema “A mis amigos muertos”, o “Tras de un amoroso lance” dedicado a Manolo Muñoz López a través de un verso cómplice de San Juan de la Cruz); del tiempo que se nos va irremisible; del otoño como estación de los poetas y como símbolo de la edad que ahora requiere de ese retiro que ya cantara fray Luis de León (“Retiro”). Pero Dios no abandona a sus criaturas, ni siquiera después del paso definitivo a la otra vida (“Todo es verdad”). El poeta encuentra siempre razones para conmemorar su fe en un Dios que nos ha hecho libres, nos ha dado toda clase de dones (“Los dones del vino”), no deja desamparados a los hombres. Los versos endecasílabos (el gusto de Mauricio por el soneto) se alternan con versos cortos (octosílabos) en la mejor tradición clásica de nuestra literatura. En este sentido, los poemas de Mauricio Gil Cano respiran clasicismo y tradición; clasicismo de las mejores raíces: la huella de nuestros grandes poetas (fray Luis de León; san Juan de Cruz; Garcilaso, Lope de Vega), y la tradición de los cancioneros y romanceros viejos castellanos. Hace unos meses, concretamente el pasado 4 de abril, se presentó en la Fundación Caballero Bonald este poemario. La presentación corrió a cargo del poeta José Lupiáñez, quien realizó un análisis de este libro y de la trayectoria poética de Mauricio Gil Cano excepcional e inigualable. José López Romero.
Una biblioteca es lo más parecido a un laberinto, un laberinto lleno de libros, de mundos por descubrir.En homenaje a las bibliotecas y a la lectura , preside la cabecera de este blog un dibujo del pintor jerezano Carlos Crespo Lainez: "Noche de lectura".
LECTORES SIN REMEDIO
Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
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viernes, 25 de octubre de 2024
VIAJANDO HACIA EL SUR
Hace ahora cuarenta años de la celebración en Ronda del Congreso “La imagen de Andalucía en los viajeros románticos”, y que auspiciado por la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, significaría un antes y un después a la hora de poner en valor los testimonios viajeros sobre nuestro país publicados en el XIX y primer tercio del XX. Hasta ese momento, y salvo muy escasas excepciones, poca atención habían despertado entre los investigadores españoles ese fenómeno que, por otro lado, nos ha dejado obras cumbres de la literatura universal. Pues bien, en Ronda se reunieron aquel mes de septiembre estudiosos de la talla de Alberto González Troyano, José María Alberich, Carmen de Zulueta, M. Bernal, Ian Gibson o Gabriel Jackson por nombrar algunos de ellos. Sin duda, y con la perspectiva que nos da el tiempo trascurrido, aquel Congreso puso fin al desinterés de la historiografía española sobre la literatura viajera en la que, y hasta bien entrado el siglo XX, solo algunos investigadores como Azaña (con sus traducciones y comentarios a la obra de George Borrow) se habían detenido, aunque bien es cierto que a este seguirían otros que como García Mercadal, Romeral, Palau y Dulcet o García Ontiveros irían transitando por ese camino en parte inexplorado. Pero mucho de ese recuperado interés por la fenomenología viajera, insistimos, no se entendería sin la celebración a partir de los años ochenta del pasado siglo de Congresos y Seminarios, de los que quizás el anteriormente de Ronda sea el más relevante. A partir de ese momento resulta curiosa la proliferación de trabajos de investigación y traducciones de obras emblemáticas de la literatura viajera, muchas inéditas en castellano, sobre este universo fascinante que es el de los testimonios viajeros sobre la Península Ibérica. Ahora, y en nuestra ciudad, coincidiendo con ese aniversario del Congreso de Ronda, se inaugurará el 7 de noviembre una exposición bibliográfica que bajo el título “Viajando hacia el Sur. Viajeros y viajeras por Andalucía”, vuelve a reivindicar la importancia de los testimonios viajeros en la forja de la imagen de Andalucía. Ramón Clavijo Provencio
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