Vuelve esta página tras el estío, al encuentro con sus lectores coincidiendo con una Feria del Libro de Jerez a la que deseamos éxito y a la que nos referiremos en otra ocasión, cuando analicemos el balance que nos deja la propuesta de este año. Siempre es bueno hablar de libros y en estos días en esta ciudad parece algo obligado. Pues bien, tengo entre mis manos ‘La Nave’ novela del hoy olvidado Tomás Salvador (en la imagen), y que reeditada este año por ‘Apache’ décadas después de su primera impresión, me retrotrae a una anécdota que viví en la playa de Palmones el lejano verano de 1974. ‘Y...’ fue el primer libro de una trilogía de ciencia ficción escrita por el mencionado y entonces popular escritor. Había comprado un ejemplar de la edición lanzada por Plaza y Janés en dicho año, pero antes de introducirme en sus páginas protagonizadas por el científico Martín Lord, el libro desapareció en aquella playa sureña a los pies del Hotel Terol. La toalla y la pequeña bolsa donde había metido mis pertenencias seguían allí cuando salí del primer chapuzón en aquellas frías aguas frente al Peñón, pero faltaba el libro. Me extrañó aquello pero una vez pasado el enfado, no podía dejar de interesarme por aquel escritor de poder de atracción tal, que sus libros desaparecían a menos que se pusieran a buen recaudo. Tomás Salvador, antes de su muerte, acaecida en el orweliano 1984, ya había caído en el olvido literario (pese a su Nacional de literatura de 1954 y el Planeta de 1960) y no sería hasta mediados de la década siguiente cuando su obra comenzó a atraer a algunos estudiosos, entre ellos el joven jerezano Alfredo Benítez Macías, que convencido de que se encontraba ante el mejor escritor español de literatura de anticipación, comenzó a reivindicar su figura a través de varios artículos publicados en Bibliopolis, editorial como Alamut del también jerezano Luis García Prado. Sin embargo, la muerte prematura de Alfredo truncó sus objetivos y proyectos literarios. Hoy la figura de Tomás Salvador sigue sumida en el olvido salvo esporádicas reediciones de sus novelas distópicas como la serie de ‘Marsuf, el viajero del espacio’ o las que mencionábamos al comienzo (aunque también hizo interesantes aportaciones a la novela policíaca, prueba de ello es la excelente ‘Los atracadores’, luego llevada al cine por Francisco Rovira Veleta), afortunadamente parte de su obra la podemos localizar en la biblioteca privada de Alfredo Benítez, especializada en ciencia ficción, donada a la Municipal de Jerez tras la muerte de este último, y donde junto a los libros de Salvador encontramos ediciones ya ilocalizables de los maestros del género como Ray Bradbury, Isaac Asimov, Aldous Huxley, Richard Matheson o Arthur C. Clarke entre otros. Ramón Clavijo Provencio.
Una biblioteca es lo más parecido a un laberinto, un laberinto lleno de libros, de mundos por descubrir.En homenaje a las bibliotecas y a la lectura , preside la cabecera de este blog un dibujo del pintor jerezano Carlos Crespo Lainez: "Noche de lectura".
LECTORES SIN REMEDIO
viernes, 3 de octubre de 2025
POLÍTICA
No busquen en Google. No pongan su nombre en algún buscador y esperen a que les aparezca alguna información, porque don Diego de Salazar y Heredia fue uno y sin duda es todo aquel que sabe aprovecharse de los tiempos azarosos, que son al fin y al cabo, los que llenan buena parte de la historia de nuestro país. Arbitrista y seductor; poeta y frecuentador de prostíbulos y tabernas, don Diego, uno de esos segundones de la rancia nobleza castellana, aunque con alguna que otra oscura e inconfesable mancha de la raza maldita en su sangre ancestral, llegó a formar parte de aquella pequeña corte de la que se rodeó don Gaspar de Guzmán, el conde-duque de Olivares, el todopoderoso valido de Felipe IV. A pesar de que pocas contemplaciones tenía Olivares con los arbitristas, se atrevió don Diego a escribir el ‘Discurso para el afianzamiento y mejora de los estados de España, así como de sus medios de transporte y vigilancia de sus fronteras’, un tratado un tanto pretencioso y bastante chocarrero, por el que pensaba sacar una buena tajada. Pero lo que le dio fama a don Diego en toda la corte no solo era la privanza del conde-duque, a cuyas fiestas, saraos y jornadas de cacería era un asiduo invitado, sino sobre todo los versos que corrían lo mismo por palacios como por bodegones y que don Diego dedicaba a la Filomena, a la Pantasilea, a la Franquilana, cortesanas que a cambio de sus servicios, se servían de él. Los libros de historia no lo consignan, pero era fama en toda la corte que la gran política y los destinos de España se decidían en las estancias privadas de don Diego al calor y sabor de unas putas, como así ha sido, es y será toda la vida de Dios. José López Romero.
lunes, 11 de agosto de 2025
LECTURAS DE VERANO II
Medio sol amarillo
Chimamanda
Ngozi Adichie. Random-House, 2007.
‘Medio
sol amarillo’ toma su título de la bandera que será el emblema de Biafra, una
región al sur de Nigeria que proclamó su independencia a consecuencia de las
masacres sufridas por la etnia igbo. El relato se desarrolla antes, durante y
después de la guerra civil y la hambruna que se desencadena entre los años 1960
y 1970. Sus protagonistas son dos hermanas gemelas, Olanna y Kainene,
pertenecientes a una acomodada familia igbo. Olanna representa el mundo
intelectual universitario, junto con su pareja Odenigbo, ambiente en el que se
agita la guerra; y Kainene, el de los negocios. Personajes a los que se unirá
el niño Ugwu, criado de Odenigbo. Una novela que expone en toda su crudeza las
consecuencias de una guerra, agravada esta por el odio entre etnias. J.L.R.
Wanted
Ignacio Arrabal. Rhode Island, 2024
Es cada vez más interesante el periplo literario de este escritor sanluqueño. Si ya nos sorprendió gratamente con aquella tensa e inquietante novela de impecable estilo, ‘Los ofendidos’, ahora lo vuelve a hacer cambiando de tono y registro pero manteniendo el irrenunciable propósito de hacer literatura en estos tiempos tan poco propicios para ello, cosa de agradecer por los buenos lectores. Esta breve y nueva historia de paisajes desolados, persecuciones infinitas y soledad extrema, es más que un western singular y arrastra al lector a las entrañas de un relato intenso repleto de guiños a la buena literatura y de momentos no exentos de belleza. Sin duda ‘Wanted’, novela además agraciada con una portada espectacular de Alberto Belmonte, es una de las más interesantes novedades de estos últimos meses. R.C.P.
domingo, 20 de julio de 2025
LECTURAS DE VERANO I
Vagalume
Julio Llamazares.
Alfaguara, 2023
Releo esta historia del escritor leonés, al que conocí hace años acercándome a sus libros de temática viajera. A veces esto de la relectura de libros es muy aconsejable, sobre todo cuando se nos quedó un cierto sentimiento de culpa con libros que leímos demasiado apresuradamente o en un momento poco favorable. Vuelvo a las páginas de ‘Vagalume’ y lo hago sumergiéndome nuevamente en ese inicio de la historia casi magnético. A su muerte, el periodista Castro -cuyo padre había subsistido y mantenido a su familia publicando aquellas novelitas de “a duro”, policíacas o del oeste, consumidas a miles por aquella generación frustrada de la posguerra española- deja una serie de manuscritos que extrañamente no han sido publicados. Ese misterio lleva a su antiguo discípulo César a bucear en la historia de alguien al que nadie pareció conocer realmente. Muy recomendable y sí, esta historia merecía una relectura. R.C.P.
La hermana de Katia
Andrés
Barba. Compactos Anagrama, 2012.
Andrés Barba (Madrid, 1975) ya es, sin duda, un escritor plenamente consolidado en el panorama literario español. Los premios y una producción literaria de gran calidad, lo avalan con creces. Leídas ya ‘Ha dejado de llover’ y ‘Agosto, octubre’, que se inscriben en el género de las “nouvelles” o novelas cortas, ‘La hermana de Katia’ es un relato de mayor aliento o extensión, una novela de cuatro mujeres: la abuela, la madre, Katia y su hermana de catorce años, que se convierte en la protagonista, de ahí el título. Una niña que a veces no entiende los códigos con que los adultos manejan los hilos de sus vidas. La prostitución, las peleas familiares, la incomunicación, la falta de referentes y una tragedia del pasado marcan las vidas de estas cuatro mujeres. Muy interesante. J.L.R.
jueves, 26 de junio de 2025
DUELO AL SOL
No. No me he equivocado de sección. ‘Duelo al sol’ es el libro que acaba de publicar la editorial Renacimiento, que recoge textos a modo de conversación o diálogo entre dos escritores que conocen como pocos la literatura española desde el XIX hasta nuestros días. Me refiero a Abelardo Linares, poeta, ensayista y editor, y José Luis García Martín, poeta, profesor y crítico literario. Dos enormes figuras de la literatura actual. El diálogo que mantienen ambos protagonistas a lo largo de todo el libro, es una sucesión de mensajes, de réplicas y contrarréplicas a la que han querido poner el título de la mítica película del oeste, pero que García Martín hubiera preferido ponerle “el juego del gato y el ratón”. El formato de conversación o debate, que recuerda los diálogos renacentistas, es muy agradecido tanto para los autores como para el lector. Prescinde de la rigidez académica del ensayo, les permite a los protagonistas ensartar temas sin necesidad de seguir un hilo argumental, y los lectores se complacen en ese juego de tira y afloja (de gato y ratón), en el que se aprecia tanto la ironía como la complicidad, sin faltar por supuesto los desencuentros o desacuerdos que añade ese punto de picante que tanto interés despierta en el lector dada la talla intelectual de los dialogantes. El resultado es un texto que se lee con mucho agrado, en el que ambos “duelistas” no se reprimen ni se cortan un pelo en expresar sus opiniones sobre los temas más conflictivos del actual panorama literario español, sobre todo de la poesía, tema en el que son reconocidos expertos. Las anécdotas personales se mezclan con la visión de la historia literaria y las relaciones entre generaciones. En este sentido, pueden leerse la intervención de Linares titulada “Al final seré yo quien se rinda”, que termina con una interesantísima pregunta a su “contrincante”: “¿los poetas veinteañeros de hoy en día tienen ya como maestros a los poetas nacidos entre 1971 y 1985 y si mitifican a la generación novísima como yo, sin ir más lejos?”. La respuesta de J.L. García Martín, “Me pones en un apuro”, casi termina con esa ironía y ese humor tan presentes en todo el libro: “Pero no sé por qué te interesa lo que admiran los jóvenes de hoy. Yo de lo único que estoy seguro es de que no me admiran a mí (ni a ti, aunque lo disimulen más, por si los edita)”. No faltan referencias a escritores de finales del XIX y principios del XX, como la cita a Rafael Leyda del que se transcribe un cuento (‘La tita’), autor en la mejor tradición del relato corto europeo; como tampoco de los poetas más actuales, junto con las polémicas suscitadas que entran ya en lo personal. ‘Duelo al sol’ es, en definitiva, un libro no solo para leer, sino para aprender y entretenerse. José López Romero.
NÓMADA
En mayo de 1989 fallecía tras contraer SIDA el gran escritor, referente de la mejor literatura de viajes contemporánea, Bruce Chatwin. En este inicio del que se anuncia como tórrido verano, quizás sea buen momento para recordar a este británico, al que muchos describían como “un nómada en estado puro” y sobre lo que él mismo, en su intento de explicar lo que le impulsaba a estar siempre con la mochila al hombro, escribía: “jamás he sentido apego real alguno al hogar y no experimento la habitual reacción emotiva, salvo cuando estoy viajando…”. Arqueólogo y especialista en patrimonio histórico artístico de formación, pronto dejó su cómodo y bien remunerado puesto en la prestigiosa Sotheby´s para surcar rutas y llegar a lugares, algunos todavía libres de la “marabunta” turística que hoy salpica todo. Fruto de esos viajes fue dejándonos un reguero de libros, que aparte de brindarnos placenteros momentos de lectura se han ido convirtiendo con el paso de los años en piezas de culto, que además ponen el foco de atención sobre aspectos de la naturaleza humana olvidados o minusvalorados bajo el peso de los discutibles valores de esta civilización tecnológica y posindustrial que nos ha tocado vivir. Libros como ‘En la Patagonia’, ‘Los trazos de la canción’ son buenos ejemplos de esto que decimos. A principios de la década de los setenta del pasado siglo, un joven y aún poco conocido Chatwin, viaja por el sur de España según recoge en su biografía sobre el británico ‘Con Chatwin’ Susannah Clapp, pero lamentablemente se dan pocos detalles sobre esta que suponemos corta estancia, y donde Chatwin posiblemente se dejara ver por lugares aún vírgenes como la costa de Barbate en la provincia de Cádiz. Ramón Clavijo Provencio
viernes, 13 de junio de 2025
VIDAS INTENSAS
Anna Andréyevna Gorenko, más conocida como Anna Ajmátova, nació en Odesa el 11 de junio de 1889. Estudió Derecho, Latín, Historia y Literatura en Kiev y en San Petersburgo (Leningrado). En 1910 se casó con Nikolái Gumiliev, uno de los poetas fundadores del movimiento llamado “acmeísmo”, corriente opuesta al simbolismo y que preconizaba una poesía sobria, sin excesivos ornamentos retóricos. Junto con su marido, son ella misma y Osip Mandelstam los poetas más representativos de este movimiento. Y como Mandelstam, fue perseguida implacablemente por el régimen impuesto por el genocida Joseph Stalin. Aunque nunca fue detenida, su tercer marido N.N. Punin y su hijo, Lev Gumiliev, sí fueron encarcelados, y su obra poética prohibida. En la biografía del gran poeta ruso ‘Contra toda esperanza’ de (ed. Acantilado), Nadiezhda Mandelstam alude en múltiples ocasiones a la amistad que unía a ambos poetas, más estrecha por su común lucha contra el tirano. Su gran obra lleva por título ‘Réquiem’, que fue escribiendo entre 1935 y 1940 y que no pudo publicarse en la URSS hasta 1987. Anna Ajmátova moriría cerca de Moscú en 1966.
Flora Alejandra Pizarnik nació en
Avellaneda el 29 de abril de 1936. Con veinticuatro años (1960) se embarca para
París, ciudad en la que residirá hasta 1964, periodo en el que consolida su
personalidad y su creatividad, como ha demostrado Manuela C. Almodóvar en su
monografía dedicada a la poeta argentina. Será en París donde vivirá con total
intensidad su independencia familiar y donde comenzará a entablar contactos y
amistades literarias fundamentales para su obra. Prueba de ello es su relación
con el matrimonio Cortázar, preocupado por la salud de Alejandra, y el prólogo
que le hace Octavio Paz al poemario titulado ‘El árbol de Diana’ que escribe y
publica en París en 1962. Como señala M. C. Almodóvar: “Mujer atormentada por
la vida que le es hostil (sentido de abandono y soledad, agravado por diversas
enfermedades) y la atracción que sobre ella ejercía la muerte (uno de los temas
más recurrentes en sus poemas), Alejandra Pizarnik encuentra en el surrealismo
y en el simbolismo los movimientos más adecuados para su expresión poética.”
Pizarnik vuelve a Buenos Aires donde continúa con su labor creadora, fruto de
ella serán ‘Los trabajos y las noches’ (1965) y ‘La extracción de la piedra de
locura’ (1968). Durante un fin de semana en el que había salido con permiso del
hospital psiquiátrico donde estaba internada, el 25 de septiembre de 1972, a
los 36 años, Alejandra Pizarnik murió por una sobredosis de pastillas
de Seconal. José López Romero.
DELICIOSAS POLÉMICAS
En estos días calurosos, ya a punto de clausurarse la Feria del Libro de Madrid, que por cierto también tuvo un polémico y singular cierre provisional por las altas temperaturas la tarde del día inaugural, el panorama literario de nuestro país se ha calentado para no ser menos, hasta recordarnos épocas pasadas donde las diferencias literarias en el mundo de las letras se dirimían con cierta frecuencia en las páginas de la prensa. En estos días hemos asistido no a una sino a varias polémicas y, qué quieren ustedes que les diga, los lectores nos lo estamos pasando en grande. Primero fue un artículo en ABC (“¿Un Chaves Nogales definitivo?”) donde el editor Abelardo Linares se muestra muy crítico con la publicación por parte de la editorial “El Paseo” de los “Diarios de la Segunda Guerra Mundial” de Chaves Nogales. A esto replicará extensamente Juan Bonilla en la revista Jot Down (“Abelardo Linares, el síndrome de Pupú Poulidor”) y, finalmente, vuelve Linares a contestar a Bonilla ahora en Jot Down: “Un Chaves Nogales demediado o lo malas que son las prisas”. Días atrás, en El País, Sergio del Molino publicaba “No hace falta leer un libro para criticarlo”, opinando con criterio sobre la polémica levantada por la periodista Marta Nebot, cuando criticaba el último libro de Javier Cercas acusándolo de blanqueo de la Iglesia católica (“El loco de Dios en el fin del mundo”). Pero como no hay dos sin tres, y volviendo a la revista literaria Jot Down, hace unos días Ángel L. Fernández Recuero arremetía duramente en otro artículo, “La mediocridad de Eva Orúe como directora de la Feria del Libro de Madrid”, contra la mencionada periodista por el veto de esta a la prestigiosa revista literaria. Ramón Clavijo Provencio.









