LECTORES SIN REMEDIO

Este blog tiene su origen en la página semanal de libros de "Diario de Jerez", "lectores sin remedio", que llevamos escribiendo desde el año 2007. Aunque el blog no es necesariamente una copia de la mencionada página, en él se podrán leer artículos que aparecen en ella. Pero el blog, por supuesto, pretende ser algo más... Los responsables son los dos lectores sin remedio, de los que facilitamos la siguiente información: Ramón Clavijo es Licenciado en Historia por la Universidad de Sevilla y es actualmente Técnico Superior Bibliotecario del Ayto. de Jerez de la Frontera. Está especializado en fondos bibliográficos patrimoniales. José López Romero es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Sevilla y actualmente es Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S. Padre Luis Coloma de Jerez de la Frontera. Especializado en la literatura dialógica del s. XVI y en la novela del s. XIX.
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sábado, 1 de noviembre de 2014

TEXTOS PERDIDOS

Durante las últimas semanas nos han llegado noticias de sorprendentes descubrimientos de manuscritos, fruto de la casualidad  o de imprevisibles hasta hace poco circunstancias. Porque es la casualidad y la suerte la que provocó fechas atrás la aparición de un texto escrito sobre papiro  por un legionario romano, Aurelio Polión, destinado en las lejanas fronteras del Imperio (Hungría), donde en un estilo emocionalmente cercano se lamentaba de su separación de la familia y rogaba  a los dioses por un pronto reencuentro. Muchos creen que  el paso irremediable de los años y la historia nos va alejando  de nuestros antepasados, y por ello se generaliza la tendencia de ver a aquellos seres como lejanas criaturas que poco tienen en común con nosotros. Por ello es comprensible la sorpresa cuando ante un texto como este que comentamos, reconocemos sentimientos que bien podrían estar invadiendo a cualquiera de nosotros en la actualidad. Más de uno debería, como sano ejercicio de formación personal, leer textos de aquellos clásicos que ahora tratan de desterrar de los sistemas de enseñanza y comprobarían lo poco que hemos cambiado desde Polión. El otro texto al que me refería, un cuaderno de notas,  no hubiera llegado hasta nosotros si ese tan traído y llevado cambio climático del que se nos habla cada vez con más certeza, no hubiera hecho derretirse una superficie en la Antártida hasta ahora cubierta de hielo. El cuaderno perteneció al naturalista de la expedición de Robert Scott  - aquel aventurero y científico que en una loca carrera por llegar al Polo Sur luchando contra la naturaleza y contra el noruego Amundsen, pereció junto a casi la totalidad de su equipo- George Murray Levick.  De Murray Levick los hielos “eternos” nos devuelven ahora,  un siglo después, un diario con anotaciones dañadas por el agua que se están tratando de recuperar, y que sin duda enriquecerán con nuevos detalles aquella historia que conmocionó al mundo. Ramón Clavijo Provencio.

CALLAR A TIEMPO

Los hay que hacen de la literatura un medio de vida, y muchos que siguen intentando vivir de ella; los hay también que convierten su  vida en literatura, a veces de ciencia ficción, otras de terror; pero también los hay que hacen de la literatura su vida, y la viven con la pasión y el dolor, con la felicidad y la desgracia, con la alegría y la tristeza que nos proporciona el mismo hecho de vivir. A este pequeño y admirable grupo de escritores pertenece Mauricio Gil Cano. El conocimiento de años de Mauricio y su obra, sobre todo poética, dan testimonio de lo que acabo de escribir. Un testimonio que el lector que se acerque a sus poemarios comprobará sin duda, desde  su 19 sonetos y un canto a Venecia, pasando por Declaración de un vencido hasta llegar a la última entrega Callar a tiempo (Ediciones En Huida), sin olvidarnos de la labor que durante años ha ido desarrollando en los distintos medios de comunicación como crítico, y como coordinador y director de diferentes y variadas propuestas literarias (taller de creación literaria en la Fundación Caballero Bonald; director de la colección de poesía “Hojas de bohemia”), que representan una importante contribución al panorama cultural de nuestra ciudad. Unidas, así pues, literatura y vida, Callar a tiempo es la crónica de las últimas páginas de ese libro vital de Mauricio Gil Cano; crónica de un vivir en el que no falta ningún elemento, ni sentimiento, ni actitud que a un hombre le pueda ser ajeno: la pasión amorosa (el soneto en alejandrinos “Tú sabes”), pero también el anhelo del otro (“La espera”, dedicado a Carmen); el compromiso del hombre con su tiempo y su destino (su inicial “Para aprender vinimos”), o con el prójimo (“Symposion”); la relación del hombre con un dios que es sacrificio, muerte, resurrección, salvación de ahí los versos dedicados a Cristo (“Calvario”, “Dios agonizante”, “Spe Salvi”); el dolor de la creación literaria (“Yo”; “Callar a tiempo” que le da título al conjunto); pero sobre todo la concepción del hombre como náufrago o ángel caído pero “definitivamente humano”, porque los poemas de Mauricio son miradas hacia el interior en un permanente buscarse y comprenderse, entender en definitiva a un yo en conflicto dialéctico consigo mismo. Se cierra el poemario con un apartado de “Homenajes”, en los que destaca el poema dedicado a su madre y a poetas como Miguel Hernández o Jaime Jaramillo Escobar de los que celebra su compromiso vital. Por los poemas transitan referencias, versos, citas de Cernuda, de Juan de la Cruz (sobre todo), de Blas de Otero, Borges y de tantos otros que forman ese conjunto de fuentes literarias de las que Mauricio sabe coger la mejor lección: “para saber que somos lo que fuimos / y seremos aún y algún día sabremos / quizá que habremos sido”. José López Romero.